21 de junio de 2014 / 06:42 p.m.

La persecución parecía de película. Cuatro vehículos de la policía de Reino Unido, seguían un automóvil que se trasladaba a más de 160 kilómetros por hora en la carretera M275 de Portsmouth.

Los oficiales estaban sorprendidos por la velocidad con que escapaba el vehículo. Cuando finalmente lograron detenerlo, no podían creer lo que ocurría.

A sus oídos llegaba el llanto de un bebé y al acercarse vieron al recién nacido junto a su madre y a su abuelo.

No se trataba de una banda delictiva que huía luego de haber robado un banco. Era una familia que salió a gran velocidad rumbo a un hospital, luego de que la madre comenzara a sentir fuertes contracciones.

Fue un momento muy angustiante. "Pasé mucho miedo", dijo Tiffany Ellmore, de 26 años.

Pero aseguró que estaba muy orgullosa de su padre, que a pesar de la persecución policial siguió firme para intentar que su hija pudiera dar a luz a su cuarto hijo en buenas condiciones. No lo logró, porque los cuatro automóviles policiales lo rodearon y no le dejaron más remedio que detenerse.

Con 9 meses y medio de embarazo, Lola Mia Rose nació pesando poco menos de tres kilos. Ambas fueron trasladadas inmediatamente al hospital en una ambulancia.

El sargento Simon Goss contó que pensaban que era un vehículo robado por la velocidad a la que circulaba y porque no se detenía a pesar de las indicaciones policiales.

"Cuando llegamos, vimos el bebé en las manos del hombre. Nunca había experimentado algo así", contó.

AGENCIAS