MILENIO DIGITAL
18 de noviembre de 2017 / 09:25 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Google se suma a los festejos por los cien años del nacimiento de Pedro Infante con un doodle que recuerda algunas de las principales facetas del Ídolo de Guamúchil.

José Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917 en Mazatlán, pero pasó su infancia en una pequeña ciudad sinaloense llamada Guamúchil, que él consideraba su tierra natal.

A muy corta edad, Pedro se convirtió en una de las estrellas de la Época de Oro del Cine Mexicano, y en uno de los grandes intérpretes de boleros y rancheras, por ello, Google lo recuerda a lado de su guitarra, que era también su eterna compañera.

En sus 18 años de carrera profesional participó en más de 60 películas y grabó 340 canciones. Pedro se inició en el cine extra en el filme En un burro, tres baturros (1939) y en el ámbito musical en 1943, cuando firmó su primer contrato con Discos Peerless, sello bajo el cual grabó la mayoría de sus canciones.

Nosotros los pobres(1947), Los tres García (1948), Los tres Huastecos (1948), Las Islas Marías (1950) y El gavilán pollero (1950) son algunos de sus filmes más reconocidos.

Infante es el único actor mexicano que ha ganado el Oso de Plata, en el Festival Internacional de Cine de Berlín, como Mejor Interpretación Masculina, por la cinta Tizoc (1956), un premio otorgado post mortem.

Las Mañanitas, Amorcito corazón, Cien años, Paloma querida, Cartas a Eufemia, El mil amores y Nana Pancha, son algunas de las muchas canciones que Pedro dejó incrustadas con el recuerdo de su voz.

Pedro Infante murió el 15 de abril de 1957, a los 39 años de edad, en un accidente de avión, Infante era un experimentado piloto y amante de andar "por las nubes", y el doodle que le rinde homenaje tampoco pasa por alto su afición.

Los restos de La Oreja de Oro, reposan en el Panteón Jardín, donde año con año decenas de seguidores lo acompañan y llenan su tumba de flores y ofrendas.

Aunque Pedro Infante no vivió cien años, parafraseando el emblemático bolero escrito por el mexicano Rubén Fuentes, a cien años, seguimos pensando en él.


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