23 de junio de 2014 / 04:00 p.m.

Chefchaouen es una pequeña ciudad en Marruecos que guarda una belleza única en el mundo.

Hace cinco siglos, Chaouen era una ciudad impenetrable, sagrada para los musulmanes y prohibida para los cristianos.

Todos los caminos llegan a la plaza Hamman, donde está la mayor de las mezquitas y centro de reunión de sus habitantes.

La ciudad fue pintada así por la influencia de los refugiados judíos que llegaron en 1930 y que con el color de sus casas trataban de emular el azul del cielo.

La tradición se extendió por la creencia de que los mosquitos se mantienen alejados del azul según porque los insectos "no les gusta el agua".

Recientemente el color se ha mantenido que junto a la combinación arquitectónica y cultural de la tradición árabe, hispánica y judía es un atractivo para turistas.

AGENCIAS