17 de abril de 2014 / 08:37 p.m.

"El amor se hace más grande y noble en la calamidad".

"El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura".

"En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces".

"La pobreza es el mejor remedio para la diabetes".

"Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata".

"El matrimonio, como la vida entera, es algo terriblemente difícil que hay que volver a empezar desde el principio todos los días, y todos los días de nuestra vida. El esfuerzo es constante, e inclusive agotador muchas veces, pero vale la pena. Un personaje de alguna novela mía lo dice de un modo más crudo: 'También el amor se aprende'".

"Neruda, lo he dicho otras veces, era una especie de rey Midas, todo lo que tocaba lo convertía en poesía".

"El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura".

"Para los europeos América del Sur es un hombre de bigotes, con una guitarra y con un revólver".

"El periodismo es el mejor oficio del mundo".

"No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible"

"Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe".