1 de enero de 2014 / 01:02 a.m.

Los Ángeles.- Hay quien asegura que los animales jamás olvidan a quienes los han ayudado cuando sufrían dificultades y que su agradecimiento es mucho más sincero que el de muchos seres humanos. Los chimpancés no son una excepción a esta regla, tal y como demuestra el emotivo abrazo con el que Wounda se despidió de la famosa naturalista Jane Goodall cuando fue devuelta a la libertad y que podemos ver en el blog «Mi buhardilla secreta».

Wounda era apenas una cría cuando unos cazadores furtivos mataron a su madre, dejándola sola en medio de la selva congoleña y condenada a una muerte casi segura. Por suerte, algún tiempo después fue hallada por miembros del Instituto Jane Goodall.

Muy enferma y malnutrida, fue trasladada al centro de rehabilitación que la organización posee en la reserva natural de Tchimpounga, donde la veterinaria española Rebeca Atencia luchó por lograr su total recuperación. Meses después, la joven Wounda, cuyo nombre significa «cerca de morir», estaba lista para ser devuelta a la libertad, en una de las islas que la institución fundada por Goodall ha convertido en un santuario para esta especie.

Tras un largo viaje por el río, y justo antes de adentrarse en la selva para reunirse con el resto de chimpancés, Wounda decidió mostrar por última vez su cariño y agradecimiento a las personas que la habían rescatado y cuidado durante tanto tanto tiempo, por lo que no dudó en fundirse en un largo y conmovedor abrazo con Rebeca Atencia y la propia Jane Goodall.

Una muestra más de que algunos animales son capaces de sorprendernos con gestos que creíamos propios de los humanos y que en esta ocasión ha sido recogida en un vídeo que ya ha dado la vuelta al mundo.

Agencias