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16 de febrero de 2016 / 06:34 a.m.

MÉXICO.- Una investigación binacional entre México y Estados Unidos trabaja en el desarrollo de un implante craneal transparente compatible con el tejido humano para los tratamientos terapéuticos basados en la luz en casos de tumores, embolias y traumatismos cerebrales.

En el desarrollo del implante participan el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese) y la Universidad de California en Riverside (UCR).

El Instituto de Investigaciones en Materiales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fabricará el dispositivo transparente con fibras que tendrá la función de "inyectar luz".

El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) se encargará de la visualización del flujo sanguíneo y la terapia fotodinámica, indicó en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el coordinador de Óptica del INAOE, Rubén Ramos García.

El especialista explicó que la terapia fotodinámica es un tratamiento que usa como medicamento un fotosensibilizador o sustancia fotosensibilizadora y un tipo particular de luz para tratar las distintas áreas del cuerpo.

En su uso en el tratamiento del cáncer, una sustancia fotosensibilizadora se inyecta en el torrente sanguíneo, misma que es absorbida por células de todo el cuerpo y que permanece por más tiempo en las células cancerosas.

“Aproximadamente de 24 a 72 horas después de la inyección, cuando la mayor parte de la sustancia ha salido de las células normales y continúa en las células cancerosas, el tumor se expone a la luz”, detalló Ramos García.

El fotosensibilizador en el tumor absorbe la luz y produce una forma activa de oxígeno que destruye las células cancerosas cercanas, puntualizó el especialista.

Agregó que la terapia también puede “dañar los vasos sanguíneos del tumor, evitando que el cáncer reciba los nutrientes necesarios” y puede activar el sistema inmune para que ataque las células cancerosas.

Si bien, este es un proyecto a largo plazo, el material de este tipo podrá revolucionar los tratamientos de lesiones cerebrales, ya que esta cerámica será una capa muy delgada y transparente que permitirá el acceso visual al tejido cerebral, destacó Ramos García.

Además, este proyecto podría convertirse en una excelente plataforma en el uso de la biomédica, tanto de diagnóstico como de tratamiento, aseguró el especialista.

Ramos García comentó que el plan lo financia la National Science Foundation (NSF) de Estados Unidos que otorgó 3.6 millones de dólares a la contraparte mexicana y el Conacyt que aportó 17 millones de pesos al grupo mexicano.