MULTIMEDIOS DIGITAL
13 de mayo de 2016 / 04:59 p.m.

Monterrey.- En redes sociales se está difundiendo un “juego” entre adolescentes de Australia, Canadá e Inglaterra. El reto resulta cruel para los familiares, amigos y sociedad: se trata de desaparecer por 72 horas.

Los adolescentes se envían un mensaje de un amigo o un conocido retándolo a desaparecer de su casa durante 12, 24 o 72 horas. Sin embargo, lo que resulta un desafío "divertido" y "arriesgado" entre adolescentes, involucra sentimientos que a su regreso y a pesar de que el adolescente ofrezca una disculpa el dolor, los padres padecen angustia y estrés.

El reto consiste en no avisar a nadie, ni dar señales de vida o dejar pistas a las autoridades sobre su paradero. Cuando se cumple el lapso de 72 horas deben aparecer como si nada, sin decir dónde han estado.

En Twitter se ha difundido el hashtag #Gameof72 acompañado de comentarios críticos hacia la desconsideración para  los padres que sufren de este juego que podría confundirse con un secuestro.

Recientemente, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) ha activado diversas Alerta Amber por la desaparición de adolescentes, quienes coincidentemente han sido encontrados a las 48 o 72 horas del momento en que fueron vistos por última vez.

El siguiente mensaje fue extraído de un perfil de Facebook:

Quiero compartir esto con todos los padres que haya entre mis amigos y familiares. El día de ayer compartí una publicación donde pedía oración por dos niños que habían desaparecido. Lo que se sabía es que habían llegado el 10 de mayo en el transporte escolar y después salieron de sus casas los dos (son primos) y no habían vuelto. La Alerta Amber se dio al día siguiente y hoy aparecieron, gracias a Dios. No puedo ni imaginar la angustia de los padres por sus hijos cuando no aparecían y estaban incomunicados. Al parecer se dice que algunos compañeros de clases sabían que iban a jugar este "estúpido y malévolo juego" menos obvio, los padres y la comunidad!

Hablemos con nuestros hijos respecto a estas influencias y presiones de las redes sociales, platicando con ellos de lo que conlleva este tipo de "travesuras y tontos retos". Que su seguridad es la que se pone en juego y que la salud e incluso la vida de sus padres también. Un susto de estos merece un ejemplar castigo!! Y lo peor es que ya llegó a México papás, a platicar con nuestros chavos!