19 de enero de 2014 / 02:18 p.m.

Los Ángeles.- Es sabido por todos que el calentamiento global ha causado grandes estragos, sobre todo en lugares en donde la nieve o el hielo eran abundantes, uno de estos sitios es Los Alpes, que hace unos días sufrió un deshielo tal, que se descubrieron cosas asombrosas.

El derretimiento de capas heladas de los glaciares Presena y Ortles-Cevedale, que se encuentran al norte de Italia, lugar en donde se llevaron a cabo múltiples batallas en la Primera Guerra Mundial, ha dejado al descubierto los estragos de dichas riñas, en donde soldados morían por el frío o a causa de la batalla.

En dicho lugar se construyeron algunas trincheras, a más de 2 mil metros de altura, que debido a su infraestructura, en algún momento no pudieron ser abandonadas y propiciaron que decenas de hombres quedaran varados ante las inclemencias del tiempo.

Temperaturas que rebasaban los -30° C, no perdonaron.PGM glaciares 3Durante muchos años se han explorado los lugares en donde se sabe ocurrieron conflictos bélicos.

La década antepasada se descubrieron cartas, diarios y periódicos de la época, los cuales pertenecían a los esclavos de los austrohúngaros, y que al morir eran dejados en cualquier lugar. Hace unos años se han dado algunas revelaciones increíbles.

Maurizio Vicenzi, guía de montaña y director del Museo de la Guerra de Peio, encontró hace 10 años algunos soldados congelados y desde aquel momento, más de 80 combatientes ha vuelto a la luz convertidos en verdaderas momias.

Aseguran los expertos que, a pesar de llevar un centenar de años en dicho lugar, se descubrirán ciento de cuerpos más por la zona, ya que fue un lugar en donde grandes concentraciones de soldados se refugiaban después de un tiempo en combate.

De hecho hace un par de años se llevó a cabo el último funeral de dos hombres que fueron dejados ahí por sus compañeros. Camillas, armas de fuego, vestimenta y muchas cosas más relacionadas con el suceso, serán develadas muy pronto, ya que los historiadores siguen explorando el pico de San Matteo, en Ortles-Cevedale, a una altura de 3 mil 600 metros sobre el nivel del mar.

Agencias