AP
4 de agosto de 2016 / 05:21 p.m.

MIAMI.- Jessica Ardente esperó 36 años para tener su primer bebé. Sus padres la visitarán dentro de dos semanas para ver el ultrasonido de su nieto. Hay que comprar la cuna, el asiento para el auto, mamaderas, pañales y ropa, decorar el que será su cuarto.

Y para colmo, hay que preocuparse por el zika.

Ardente vive en el sector de 2,5 kilómetros cuadrados (una milla cuadrada) de Miami que las autoridades de salud exhortan a las embarazadas a evitar debido a la enfermedad transmitida por un mosquito que puede provocar graves defectos de nacimiento tales como microcefalia.

"Una puede tomar todas las medidas, cuidarse en la dieta, hacer ejercicio y asistir a las clases prenatales, pero ahora debo preocuparme por los mosquitos y las salidas", dijo Ardente, embarazada de cuatro meses, sentada en el sofá de su pequeño apartamento.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) advierten a las futuras madres que eviten el barrio Wynwood de Miami, donde al menos 15 personas fueron infectadas por el virus zika debido a picaduras de mosquito, los primeros casos que se registran en territorio continental estadounidense.

Evitar el barrio de tiendas de moda, galerías y restaurantes puede ser apenas una molestia para las embarazadas que viven fuera de Wynwood. Pero es algo casi imposible para Ardente, quien dice haber rechazado ofertas de sus amistades de alojarse en sus casas durante el embarazo.

"¿Qué haces cuando vives ahí? No puedes estar siempre fuera de la zona", dijo la futura mamá soltera. "Me asusta, pero no voy a dejar de salir de mi casa. Trataré de ser cuidadosa".

Sonríe mientras exhibe la ropa roja y azul decorada con jirafas de colores, regalo de una amiga. Por el momento, aparte de la panza, es la única señal de su embarazo en el apartamento.

Su médico le ha dicho que pague a alguien para pasear su perro, pero ella insiste en mantener su rutina, aunque con precauciones. Se rocía con insecticida y lleva mangas y pantalones largos durante los paseos con el perro cada mañana y atardecer, a pesar del calor sofocante.

Además debe multiplicar las citas con el médico, así como los análisis de sangre y orina. Y hace sus ejercicios en casa en lugar de un gimnasio que mantiene sus ventanales abiertos.

Las autoridades de salud han dicho que no prevén grandes brotes como los que se han registrado en Latinoamérica y el Caribe. Pero crecen los temores desde que los especialistas han reconocido que a pesar de las medidas agresivas les resulta difícil erradicar el mosquito transmisor de la enfermedad. El Aedes aegypti es capaz de reproducirse en el agua de una tapa de botella.