AGENCIAS
16 de mayo de 2014 / 06:44 p.m.

El primer paso que debe seguir una mujer que intenta embarazarse, es relajarse e intentar mantener bajos sus niveles de estrés. Suena como un consejo, que ya debiste haber escuchado en muchos consultorios médicos, y aunque son pocos los estudios los cuales han comprado que el estrés sea un factor principal para no lograr el embarazo, sé conoce que si es algo que afecta a la mujer.

 

En una publicación de la revista Human Reproduction, los investigadores dicen que sacaron el primer estudio prospectivo en el que se muestra una asociación entre el estrés y la infertilidad.

 

Midieron el estrés a través de marcadores biológicos en la saliva de las mujeres que querían concebir, y encontraron una fuerte correlación con la enzima alfa-amilasa, que ayuda a digerir los carbohidratos y sirve para medir esta reacción fisiológica del organismo.

 

"Las mujeres que tenían los mayores niveles de biomarcador de estrés salival tuvieron un 29% menos de probabilidad de embarazarse con el paso del tiempo, y eso en realidad se tradujo a un riesgo de más de dos veces de infertilidad para ellas al final del estudio", dijo la autora principal Courtney Lynch, directora de epidemiología reproductiva en el Centro Médico de la Universidad Wexner Estatal de Ohio en Estados Unidos.

 

Los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos ya recomiendan reducir el estrés mientras intentas concebir, pero en esta nueva investigación en realidad estudió la relación entre el estrés y la fertilidad, dijo Lynch. Hace cuatro años, Lynch y sus colegas mostraron en un estudio previo que las mujeres con mayores niveles de un biomarcador de estrés en su saliva tenían un 15% menos de probabilidad de embarazarse en el primer ciclo.

 

El estrés pudo aumentar para algunas mujeres mientras pasaba más tiempo sin concebir, pero eso no sería registrado en este estudio.

 

En este estudio no se recolectó repetidamente muestras con el paso del tiempo. Y aunque los participantes reportaron sus niveles de estrés con el paso del tiempo en sus diarios, los investigadores no consideraron esta información en los resultados. Lynch dijo que los niveles de estrés autoreportados serán analizados en un estudio subsecuente.

 

Interesantemente, no está claro que los niveles de estrés autoreportados se correlacionan con marcadores biológicos de estrés medibles. En su estudio previo, Lynch y sus colegas notaron esta discrepancia. "No podíamos encontrar un cuestionario en papel que predijera esto tan bien", dijo.

 

A los investigadores también les gustaría conocer más sobre quiénes son las mujeres y quiénes experimentan problemas de fertilidad relacionados con el estrés. ¿Tienen más ansiedad y depresión en general, y son menos resistentes a nuevos factores de estrés? Eso sería un tema para futuros estudios.

 

Lynch y sus colegas trabajan en una prueba controlada al azar de una intervención de estrés para ver si ayuda a las mujeres a embarazarse más rápido si tienen problemas de estrés.

 

Mientras tanto, si eres una mujer que tiene problemas para concebir después de por lo menos cinco o seis meses, Lynch recomienda probar una actividad que está probada que reduce el estrés como técnicas de atención, meditación y ejercicio diario moderado.