3 de enero de 2014 / 08:55 p.m.

México.- Cuando los cachalotes (Physeter macrocephalus) machos sufren de indigestión, tras alimentarse de calamares cuyos picos desgastan sus intestinos, una extraña sustancia llamada ámbar gris se origina en sus entrañas.

Los científicos creen que las ballenas se protegen secretando una sustancia grasa que envuelve a los picos indigestos. Eventualmente, excretan el ámbar gris; una enorme masa que llega a pesar más de 40 kilogramos. Los pegajosos bloques de ámbar gris recién expulsados flotan sobre la superficie del océano. El aire y el agua salada secan la sustancia hasta que pierde su color negro brilloso y se vuelve gris y cerosa. En ese estado, se rompe en varios pedazos, los cuales eventualmente llegan a la playa.  El ámbar gris libera un dulce y terroso aroma, comparable al del tabaco o el pino. Su calidad depende del tiempo que pasó flotando en el mar, añejándose. Durante miles de años, ha sido ampliamente valuado como un importante ingrediente tanto en perfumería como en productos farmacéuticos.

En Medio Oriente se utilizaba para incrementar la fuerza y virilidad, así como para combatir enfermedades del corazón y la cabeza. En el antiguo Egipto era quemado como incienso y en Europa, durante la Edad Media, era utilizado para aliviar varios malestares y tratar la epilepsia. El particular aroma del ámbar gris, derivado de su componente químico: la ambreina es utilizado en perfumes populares como Chanel No.5. 

Hoy en día un trozo de ámbar gris de buena calidad llega a valer hasta 180 mil dólares. Además de su olor, se dice que realza otros olores y aumenta la duración de un perfume.

AGENCIAS