2 de marzo de 2014 / 06:29 p.m.

Berlín.- El Museo de Arte y Oficios de la ciudad alemana de Hamburgo explora hasta el 18 de mayo el legado de la diseñadora francesa Grabrielle "Coco" Chanel (1883-1971) en la moda, con la muestra "El mito Chanel", que expone diseños originales e incluso toda una sala dedicada a su creación más famosa: the little black dress (el pequeño vestido negro).

Hay prendas que parecen unidas para siempre al nombre de Chanel, como ese pequeño vestido negro de coctel, el traje de tres piezas con chaqueta diminuta o el bolso de cuero pespunteado con cadena de oro: todas ellas creaciones simples pero sublimes, que siguen caracterizando hasta hoy una imagen definida por la elegancia.

"La moda es pasajera, el estilo permanece": ese lema hizo brillar tanto la persona como la marca Chanel durante décadas y hasta la actualidad. Y quizá a la expansión de su influencia ayudó el hecho de que la Couture-Haus de París nunca impidiera que se realizaran copias masivas de sus creaciones.

Esa influencia de una costurera de familia pobre que llegó a poner un sello clave a la moda diaria y a la alta costura de los siglos XX y XXI es la que puede verse estos días en la exposición en Hamburgo, en el norte de Alemania, que muestra más de 200 objetivos: vestidos, trajes o bisutería junto a fotografías históricas y películas.

Además, los visitantes podrán descubrir diseños originales de Chanel y del hoy diseñador jefe de la marca, Karl Lagerfeld, así como copias y originales de la renombrada marca y patrones de revistas de mujeres.

Según explicó la directora del museo de Hamburgo, Sabine Schulze, la institución pudo comprar de forma permanente 12 trajes originales de Chanel, con el apoyo de la fundación artística de la ciudad alemana.

La muestra, comisionada por la curadora Marina Spitz, se estructura en cinco partes, comenzando por los trajes de día y de noche de la primera fase creadora de Chanel durante los años 20 y 30.

Una habitación entera está dedicado al legendario “pequeño vestido negro” de Chanel, ese básico que permite a las mujeres estar bien vestidas para casi cualquier ocasión cambiando sólo los accesorios, algo que supuso una auténtica revolución en su época.

Sin embargo, contra lo que se cree en general, Chanel no inventó ese modelo como tal. Fue la revista estadounidense “Vogue” la que el 1 de octubre de 1926 reprodujo de forma tan sobresaliente uno de sus diseños, que desde entonces se consideró un clásico de Chanel.

En otra vitrina se expone por ejemplo un traje de noche dorado de Chanel que vistió Marlene Dietrich.

Durante la guerra, Chanel cerró su empresa. En 1954 en Francia se boicoteó la primera colección de su segunda fase creativa debido a la relación de la diseñadora con un alto rango de las fuerzas alemanas de la ocupación en ese país.

Pero después, Chanel empezó una nueva etapa de éxitos marcados por trajes de “tweed” de falda hasta las rodillas con ribetes y forro y sus blusas sin manga del mismo material. Dos salas enteras del museo están dedicadas a esta era, de la que es también el traje de tres piezas y sus innumerables adaptaciones, como los que llevan cadenas de oro incorporadas.

Tras la muerte de su fundadora en 1971, la casa Chanel mantuvo una fase modesta hasta que en 1983 Karl Lagerfeld asumió las riendas como director artístico para volver a convertir a Chanel en una de las primeras marcas internacionales.

Al igual que Coco entonces, Lagerfeld se mantiene siempre cerca del espíritu de cada tiempo, explicó Spitz, actualizando las innovaciones de Chanel (esos bolsos pespunteados, bordados y trajes) con formas y colores de hoy en día.

Y naturalmente, en una exposición dedicada a Chanel no podía faltar un frasco original de su “Chanel No. 5”, el perfume más vendido del mundo. Porque la diseñadora estaba convencida de que una mujer sólo está bien vestida cuando también lleva un buen perfume.

Notimex