MILENIO DIGITAL
30 de junio de 2018 / 01:57 p.m.

ESPECIAL.- Kayla Rahn, una mujer de 30 años de Alabama, se quejaba de dolores estomacales, fatiga y un repentino aumento de peso. Grande fue su sorpresa cuando, al someterse a cirugía, le extirparon un gigantesco tumor de ovario de 23 kilos de peso.

A pesar que durante meses había intentado adelgazar, no lograba perder peso, hasta que en la mesa del quirófano descubrió la verdadera causa.

Los doctores del Hospital Jackson —en Montgomery, Alabama— señalan que Rahn tenía un tipo de tumor conocido como cristadenoma mucinosogigante de ovario. Este tipo de tumor, a pesar de su impresionante tamaño, es benigno, y deriva del tejido que forma la capa exterior del ovario, llamado epitelio.

Estos tumores por lo regular están llenos de un fluido denso y gelatinoso, y pueden crecer hasta alcanzar grandes dimensiones y pesar hasta 100 kilos. A pesar de eso, el doctor Gregory Jones, que realizó la operación, declaró a la prensa local que estaba sorprendido por el tamaño del tumor y que era 'el más grande que hubiera visto'.

Rahn se encuentra en periodo de recuperación y reporta sentirse bien, sobre todo por el hecho de que puede volver a usar la ropa que solía vestir hace un año, cuando este trastorno empezó.


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