AP
6 de septiembre de 2016 / 06:44 p.m.

PARÍS.- Isabelle Dinoire, una mujer francesa que recibió el primer trasplante de rostro en el mundo falleció, 11 años después de la operación que preparó el camino para decenas de trasplantes similares en el resto del mundo. Tenía 49 años.

El Hospital de la Universidad de Amiens, en el norte de Francia, anunció el fallecimiento de Isabelle Dinoire el martes. Dijo que Dinoire murió en abril tras una larga enfermedad. El hospital no dio más detalles y no estaba claro si la muerte estuvo relacionada con el trasplante.

La familia quería mantener el fallecimiento en privado. Pero el hospital lo confirmó luego que el diario le Figaro lo reportó.

Dinoire fue seriamente desfigurada por su perro y recibió un trasplante de nariz, barbilla y labios en el 2005, en una cirugía de 15 horas encabezada por los doctores Bernard Devauchelle y Jean-Michel Dubernard.

Cuando se presentó por primera vez en público con su nuestro rostro cuatro meses más tarde, arrastraba las palabras y la cicatriz era claramente visible. Pero el hecho de que podía hablar con reporteros sobre "tener un rostro, como todo el mundo" y casi sonreír fue visto como un hito médico.

La operación cambió la vida de Dinoire y atrajo atención internacional. Ha habido casi 40 trasplantes faciales en el mundo desde el 2005, incluyendo uno el año pasado en Nueva York que fue el primero en incluir el cuero cabelludo y párpados.

Pero los medicamentos que los pacientes deben tomar para impedir que sus cuerpos rechacen órganos trasplantados pueden causar otras enfermedades y tener severos efectos secundarios.

Le Figaro dijo que Dinoire había sufrido dos cánceres relacionados con el trasplante y perdió parcialmente el uso de los labios el año pasado.

Dinoire, madre divorciada de dos adolescentes, dijo que en el momento del ataque por su perro lidiaba con problemas personales y había "tomado algunas drogas para olvidar". Dijo que había perdido el conocimiento cuando el perro la atacó.

La operación fue "un éxito quirúrgico incuestionable" y la comunidad médica aprendió de su experiencia, dijo el doctor Jean-Paul Meningaud, que dirige el departamento de cirugía reconstructiva en el Hospital Henri Mondor, al sur de París, y no estuvo involucrado en el tratamiento de Dinoire.

Pero Meningaud, que ha participado en siete de los 10 trasplantes faciales en Francia, dice que es hora de suspender esas operaciones para que la comunidad médica pueda evaluar si los beneficios a largo plazo justifican el cobro sicológico y físico en los pacientes.