27 de agosto de 2014 / 01:52 p.m.

Valencia.- La localidad valenciana de Buñol, en España, celebra su fiesta más internacional llamada 'La Tomatina', en la que participan 22 mil extranjeros y cinco mil habitantes del lugar.

Según el portal Valenciaplaza.com se estima que los participantes locales y extranjeros, entre los que destacan los australianos, japoneses, canadienses y coreanos del sur, lanzarán 140 toneladas de hortalizas.

Cabe destacar que más de 700 efectivos de seguridad y voluntarios se enfrentan al reto de controlar a los más de 10 mil visitantes que se esperan sin entrada.

Los foráneos tienen que pagar una entrada de 10 euros, cuya gestión de desplazamientos y eventos vinculados a esta fiesta ha sido gestionada por diferentes operadores de viajes.

El mayor despliegue de la Guardia Civil en la historia de esta fiesta, unido a Protección Civil, Policía Nacional y un centenar de empleados de seguridad privada tratarán de que no haya ningún inconveniente en este sentido.

Historia de la Tomatina

Información de la página oficial, Latomanina.info todo comenzó el último miércoles de agosto del año 1945, cuando unos jóvenes pasaban el rato en la Plaza del Pueblo para presenciar el desfile de gigantes y cabezudos y otros actos de la fiesta.

Los chicos decidieron hacerse un hueco dentro de la comitiva de un desfile con músicos, gigantes y cabezudos. El ímpetu de los jóvenes hizo que cayera un participante que, preso de la ira, empezó a golpear todo lo que encontraba a su paso.

Por un capricho del destino, allí había un puesto de verduras que fue pasto de la multitud enfurecida: la gente empezó a tirarse tomates de unos a otros hasta que las fuerzas del orden público pusieron fin a aquella batalla vegetal.

Al año siguiente, los jóvenes repitieron el altercado de forma voluntaria y llevaron los tomates de su casa. Aunque la policía disolvió en sucesivos años la reciente tradición, los chicos, sin saber nada, habían hecho historia. La Tomatina fue prohibida a principios de los 50, cosa que no disuadió a sus participantes que llegaron a ser, incluso, detenidos. Pero el pueblo habló y la fiesta volvió a permitirse, uniéndose más participantes y tornándose cada vez más frenética.

La fiesta fue, de nuevo, cancelada hasta 1957, cuando, en señal de protesta, se celebró el entierro del tomate: una manifestación en la que los vecinos portaron un ataúd con un gran tomate dentro.

La fiesta comenzó a ser popular en el resto de España gracias al reportaje de Javier Basilio, emitido en el programa de Televisión Española Informe semanal en 1983.

Desde entonces, año a año crece el número de participantes y el entusiasmo por 'La Tomatina'. El éxito ha llevado a que 'La Tomatina de Buñol' fuera declarada en 2002 Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría General de Turismo.

FOTO: Especial

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