AP
12 de abril de 2016 / 05:12 p.m.

París.-Un cuadro de 400 años de antigüedad que podría haber sido ejecutado por el maestro italiano Caravaggio fue hallado en un ático en el sur de Francia.

Eric Turquin, el experto francés que recuperó la pintura hace dos años, dice que la obra está en un estado de conservación excepcional y estima su valor en 120 millones de euros (unos 135 millones de dólares).

La pintura, cuya autenticidad no ha sido determinada todavía, pasó más de 150 años en una propiedad a las afueras de Tolosa.

Titulada "Judith decapitando a Holofernes", muestra a la heroína bíblica Judith decapitando a un general asirio. Se cree que fue pintada en Roma alrededor de 1604-05.

Turquin explicó el martes en una conferencia de prensa que "nunca habrá un consenso" sobre el nombre del artista.

Dos expertos en Caravaggio a los que consultó le atribuyeron la pintura a Louis Finson, un pintor y marchante flamenco que conocía la obra de Caravaggio, dijo Turquin.

Finson poseía algunas obras del maestro italiano e hizo copias de sus pinturas.

"Pero el tercer experto con el que me reuní me dijo no solo que era un Caravaggio, sino también una obra maestra", dijo Turquin. "'Judith decapitando a Holofernes' debe considerarse la pintura más importante, de lejos, que haya emergido en los últimos 20 años de uno de los grandes maestros".

La pintura recibió de las autoridades francesas el estatus de "Tesoro Nacional", lo que significa que no puede ser exportada por 30 meses, lo que le da a los museos tiempo suficiente para su adquisición.

Al declarar que la obra aún debía ser autenticada, el Ministerio de Cultura de Francia justificó su decisión de prohibir su exportación diciendo que "merece mantenerse en territorio (francés) como un punto de referencia muy importante del caravaggismo".

Richard E. Spear, un investigador de arte barroco italiano que es un experto en Caravaggio, se dijo "altamente escéptico" de que el maestro italiano sea el autor del cuadro.

Spear, quien solo ha visto fotos de la pintura, dijo a la AP que no lo habían convencido algunas pinceladas y detalles anatómicos de los personajes en el cuadro.

"Hay unas pinceladas leves bajo el ojo (de Holofernes) que sencillamente no guardan relación con la estructura de la cabeza", indicó. "En general, la pintura me parece más bien burda y pesada".

Los dueños de la casa en Tolosa descubrieron la pintura, que había sufrido daños parciales por agua, cuando subieron al ático a arreglar una filtración.

Llamaron por teléfono al subastador local Marc Labarde. Tras usar algodón y agua para limpiarla, reconocieron una pintura del siglo XVII de la escuela de Caravaggio.

"Le dije a los dueños que habían encontrado una hermosa pintura y les di un estimado que no me atrevo a decir", dijo Labarde, un asociado cercano de Turquin. "Entonces arreglé su envío a París".

Turquin mantuvo el cuadro lejos de la luz pública por dos años, para limpiarlo y someterlo a una profunda examinación que incluyó reflectografía infrarroja y radiografías. Debido al gran tamaño de la pintura, algunas de las pruebas se hicieron en una escuela de veterinaria.

"Es una pintura de una composición que conocemos por las otras versiones, y aún no hemos descubierto si hay un Caravaggio detrás, o si se trata de una invensión de Finson. De eso, no estamos seguros", agregó Spear.

Turquin, por su parte, dice que no necesita la opinión de más expertos: "Todo el mundo coincide en el hecho de que es una de las obras maestras más importantes del siglo XVII que hayan aparecido en los últimos 30 años".

Desde su envío a París, duerme con el cuadro en su cuarto como medida de seguridad.