1 de marzo de 2014 / 10:28 p.m.

Cuando los empleados de la funeraria se disponían a embalsamar al 'difunto', este empezó a patalear en la bolsa para cadáveres. Efectivamente, el hombre estaba vivo, el forense Dexter Howard definió el hecho como "un milagro", y sus familiares, como un "un regalo de Dios".

AGENCIAS