21 de marzo de 2014 / 01:19 p.m.

Monterrey.- Hay muchos mitos al respecto del sindrome de Down, uno de ellos es el desconocimiento de las personas ya que quienes lo padecen son personas que pueden llegar a potencilizar todas sus habilidades e incluso pueden llegar a leer y escribir.

"Toda persona tiene derecho a ser feliz". Gran verdad. Es el lema escogido para celebrar este año el Día Mundial del Síndrome de Down. En 2012 nació la cita, fijada para cada 21 de marzo, por la necesidad de concienciar sobre esta discapacidad, tanto a la sociedad como a los propios familiares de estas personas. El emotivo vídeo creado para la ocasión comienza así:

"Estoy esperando un bebé y acabo de saber que tiene Síndrome de Down. Estoy muy asustada. ¿Qué tipo de vida tendría mi hijo?"

Son las palabras que una joven madre embarazada escribió a CoorDown, la organización nacional italiana para las personas con Síndrome de Down. A su bebé le diagnosticaron la anomalía en lacombinación cromosómica natural. Ante su preocupación la empresa Saatchi & Saatchi Italia decidió responderle con el lema del Día Mundial del Síndrome de Down  para este año, "Toda persona tiene derecho a ser feliz", junto al vídeo presentado arriba para #DearFutureMom (Querida Futura Mamá). La respuesta a sus miedos las recibe de niños y jóvenes con Síndrome de Down en varios idiomas, incluido el castellano. Los protagonistas razonan con naturalidad y sencillez las capacidades que tienen para expresar sentimientos, para disfrutar de la vida, para afrontar retos como el estudio o el trabajo.

Quizá fuera necesaria la creación del Día Mundial del Síndrome de Down. ¿Han reflexionado sobre cuál es su reacción al cruzarse con una persona con Síndrome de Down? Por lo general, mantener las distancias, decir aquello de "son especiales", o si están comprando en un supermercado, por ejemplo, lo habitual es pensar que no son conscientes de lo que están haciendo. En realidad, son esos observadores los que no comprenden que, pese a que la capacidad cognitiva a corto plazo es la más acentuada, las personas son Síndrome de Down pueden estudiar, trabajar, ir a la compra o salir a cenar con los amigos. E incluso vivir fuera del ala protectora de los padres.