4 de octubre de 2014 / 11:23 p.m.

París.-El desfile de Louis Vuitton en la Semana de la Moda de París ocasionó un caos, cuando fotógrafos se abalanzaron a capturar imágenes de asistentes como Jennifer Connelly, Selena Gómez, Sofia Coppola y Michelle Williams.

La segunda colección pret-a-porter de Nicolas Ghesquiere para la emblemática casa fue una oda juvenil a los años 60. Pero las vistosas celebridades y ropas fueron, desgraciadamente, víctimas del más grande eclipse a la moda de la temporada.

El responsable es una colosal prima donna que los sobrevivirá a todos: el flamante museo de arte y centro cultural de la Fundación Louis Vuitton, con costo de más 100 millones de euros (más de 126 millones de dólares).

Reluciente bajo el sol de la mañana en el oeste parisino, con rozagantes paneles de concreto blanco enmarcados en vidrio, el edificio de casi 12 mil metros cuadrados (casi 130 mil pies cuadrados) diseñado por Frank Gehry dejó a los invitados paralizados, boquiabiertos.

El edificio, que ha sido comparado con un iceberg o un enorme velero, estuvo más de una década en construcción. Con 11 galerías de distintos tamaños, abrirá oficialmente a fines de octubre.

El hombre detrás del proyecto es el multimillonario Bernard Arnault, jefe del grupo de marcas de lujo más grande del mundo, LVMH, la compañía matriz de Louis Vuitton.

Arnault, el hombre más rico de Francia, lo encargó para albergar su vasta colección de arte contemporáneo. El edificio, decorado con las letras "L"' y "V", ha sido calificado por los medios como el "proyecto de vanidad" de un magnate. Independientemente de esto, es uno de los proyectos arquitectónicos más emocionantes e innovadores que se hayan llevado a cabo en París en años.

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