BLANCA VALADEZ / MILENIO DIGITAL
10 de junio de 2015 / 12:22 p.m.

México.- En aproximadamente 10 años se dará una revolución en el tratamiento del cáncer debido al desarrollo acelerado de inmunoterapias, las cuales logran que el sistema de defensa natural del cuerpo actúe directamente en las células tumorales para destruirlas y detener la progresión de la enfermedad, según estudios presentados en la reunión anual de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO) 2015.

Las investigaciones presentadas por universidades y laboratorios de diferentes partes del mundo en dicho congreso oncológico, celebrado la semana pasada en Chicago, también destacaron que se puede reforzar al sistema inmunológico ante una eventual activación de un carcinoma.

Centros de estudios superiores y escuelas de medicina como Johns Hopkins, Nebraska, Baylor College, el Hospital Infantil de Boston y diversos laboratorios de la industria farmacéutica presentaron por lo menos 6 mil resultados preliminares de inmunoterapias, con lo que se espera que la atención médica con este tipo de tratamientos pase de 15 a 75 por ciento en menos de una década.

Adicionalmente, destacaron que autoridades sanitarias de Estados Unidos y de Europa están reduciendo los tiempos de aprobación de esos tratamientos, que regularmente tardan 10 años, a dos o tres, debido a los resultados positivos obtenidos en los estudios clínicos contra varios tipos de carcinomas, como los de pulmón, hígado, cabeza o colorrectal, los cuales tienen un alto índice de mortalidad.

Los organizadores de la ASCO 2015coincidieron en que este tipo de inmunoterapias modificarán los programas, guías y tratamientos médicos por el uso de moléculas que fomentan la defensa del propio cuerpo contra 250 tipos de tumores asociados con factores genéticos y ambientales.

Estudios en México

El laboratorio suizo Novartis presentó 25 nuevas moléculas de inmunoterapia en desarrollo, explicó el jefe del Departamento de Investigaciones Médicas de Salud Global de esa farmacéutica, Alesandro Riva.

En el caso de México, aseguró el especialista, varias de las líneas de investigación se trabajan en conjunto con el Instituto Nacional de Cancerología (Incan), así como con la UNAM, el IMSS y el Issste.

Riva destacó que este tipo de colaboraciones son esenciales debido a que es preciso conocer los detalles de las alteraciones genéticas de los mexicanos para encontrar soluciones eficaces basadas en la combinación de uno o varios tratamientos a través de un protocolo integral.

El investigador destacó que el trabajo científico se centra en las moléculas asociadas con 19 tipos de tumores malignos que pueden presentar metástasis y, de acuerdo con los estudios que han realizado, ahora es posible bloquear el crecimiento de los tumores, impedir su avance, destruir células cancerígenas y evitar la posibilidad de sufrir una reaparición de este tipo de neoplasias.

Inmunoterapia

El especialista aclaró que no están prometiendo curar el cáncer; sin embargo, este nuevo conocimiento de las mutaciones genéticas que caracterizan a diferentes carcinomas permitirá crear moléculas que actúan de manera específica sobre la células malignas, sin afectar a las sanas, como sucede con la quimioterapia y radioterapia, que son los tratamientos más usados actualmente.

"Los inhibidores actúan sobre el tumor, lo envuelven, lo combaten y destruyen. El sistema inmunológico, a su vez, se activa y protege al organismo de cuerpos extraños", destacó el investigador.

"Así es como logramos evitar que el cáncer se vuelva a activar; por ejemplo, con las pruebas que hemos logrado aplicar en grupos de pacientes con melanoma y cáncer de pulmón hemos logrado sobrevidas de hasta 25 meses", detalló Riva.

Neoplasias pulmonares

Enriqueta Felip, oncóloga de la Universidad de Barcelona, explicó que en el caso del cáncer de pulmón han logrado inhibir y bloquear los marcadores ALK, que son mutaciones genéticas que propician las neoplasias metastásicas en ese órgano.

La experta comentó que al año 1.8 millones de personas se diagnostican con cáncer de pulmón, lo que supera a 1.25 millones que desarrollan cáncer de colón, mama y próstata.

Contrario a lo que se suele creer, afirmó, esos tumores pulmonares afectan a una población que jamás fumó y cuyo componente genético es el que propicia el desarrollo de dicha enfermedad.

La especialista adelantó que se tiene en ensayo clínico, fase 2, la molécula Certinib, cuya respuesta de control ante este tipo de tumores es de 89 por ciento, lo que significa que responden con eficacia al tratamiento inhibiendo el gen mutado ALK, que está presente en por lo menos 20 por ciento de todos los casos registrados de neoplasias pulmonares.

"No será necesario dar terapias generales y estándares a todos los pacientes. Ahora los tratamientos se darán de manera personalizada, a la medida, y esto significa que en lugar de estar condenado a un máximo de seis meses se alcance con calidad una sobrevida mayor a los 11", abundó Felip.

Mutación de melanoma

En el caso del melanoma, de acuerdo con Georgina Lang, profesora asociada del Instituto de Melanoma de la Universidad de Sidney, hay avances importantes, ya que se identificó la alteración genética V600E y V600K.

Esas mutaciones propician que de los 200 mil casos de esta enfermedad en el mundo, por lo menos 15 por ciento tenga una respuesta fatal a cualquier tipo de tratamiento, generando costos que superan los 55 mil dólares al año.

Hasta ahora, los avances han permitido que la combinación de terapias aumente 2.1 años la sobrevida sin sufrir efectos adversos, con una reducción de 33 por ciento en la progresión de la enfermedad.

En términos generales, el sistema inmunológico reconoce y ataca selectivamente las células cancerígenas y busca neutralizar a la célula tumoral para que no se active, pues propicia que los glóbulos blancos de la sangre participen en la defensa inmunitaria.

Los pronósticos

Durante la reunión anual de ASCO 2015 se indicaron los siguientes pronósticos respecto al comportamiento del cáncer a escala global.

80 por ciento se incrementará el número de enfermos en 15 años.

60 por ciento de esos casos aparecerá en países pobres y en vías de desarrollo.

13.2 millones de muertes causará la enfermedad anualmente.