28 de marzo de 2014 / 06:38 p.m.

La mayoría de las personas dan clic en "Acepto" sin antes leer los términos y condiciones de uso y la política de privacidad antes de instalar una aplicación.

Al momento de abrir una cuenta de Gmail y aceptas los términos, estas aceptando 16 páginas equivalentes a 20 minutos de lectura.

Una vez aceptado a ciegas, este tipo de contratos caen en el olvido, aunque rige la recopilación, el uso y la divulgación de datos personales de los usuarios de forma permanente.

Como ejemplo, la empresa PC Pitstop escribió en 2005 en sus términos y condiciones de uso que daría mil dólares al primero que los leyera. ¿El resultado? Pasaron cuatro meses antes de que un usuario se diera cuenta de ello.

De hecho estas reglas, escritas por abogados, sirven más para proteger a las empresas que a los usuarios, que entregan sus almas con los ojos casi cerrados.

El problema,  es una cuestión de diseño, de concepción de aplicaciones. Los largos contratos podrían ser en parte reemplazados por notificaciones cortas y puntuales en los momentos en que los datos personales son recolectados por la aplicación, como lo hace en la actualidad el iPhone con la geolocalización.

La meta: pocas advertencias que den lugar a una decisión verdaderamente informada.

Los gigantes de Internet son conscientes de que nadie lee sus políticas de privacidad, y que esto perjudica la relación de confianza con sus usuarios.

Se busca detener la transferencia de la responsabilidad al usuario pidiéndole que haga clic abajo de un largo texto que permite luego una utilización extraordinaria de sus datos”, explica.

El "Acepto" mecánico de los dueños de teléfonos inteligentes probablemente perdurará todavía por largos años.

Agencias