MARILÚ OVIEDO
14 de mayo de 2015 / 09:49 a.m.

Monterrey.- Fue a la edad de 13 años cuando Anargelia, nombre ficticio, buscaba una salida para llegar a la talla cero, lucir como una modelo.

“Fueron los dos padecimientos no comía y lo poco que comía lo vomitaba… tenía un poco de ambas partes, anorexia y bulimia”.

Las modas han llevado a miles de jóvenes en el mundo a caer en el problema de anorexia y bulimia e incluso algunas han llegado hasta la muerte sobre todo actrices.

Al ser chaparrita y con sobrepeso Anargelia quería lucir esbelta, le molestaba que al llegar a una boutique le dieran tallas extra.
Entre los 13 a 18 años pesaba alrededor de 72 kilos, los cuales fue bajando poco a poco, ella decía que podía controlar su trastorno alimenticio.

Anorexia

“Siempre lo podía controlar, hasta hace unos meses empezó mi obsesión por bajar de peso e inicié con dieta y ejercicio normal, pero llegó un punto en donde yo quería más y más y más y fue cuando empecé a vomitar y dejar de comer lo único que comía era café o té, eran mi única comida diaria, no comía nada puro café.

Aunque vio cambios en su cuerpo, siembre buscaba bajar más kilos. Si en una semana baja dos, a la siguiente iba por tres o cuatro.
Fue años después cuando su familia comenzó a notar ciertos comportamientos como la medición de calorías o que regalaba su comida a animales.

De ser talla 13, anargelia bajo hasta la cero, su único objetivo era mantenerse delgada, sin embargo su cuerpo ya no resistió y fue ahí cuando su familia se dio cuenta del serio problema.

“Siempre supe que tenía un problema, pero el día que me cayó el 20 fue un día que acababa de comerme una nieve con mi novio y me sentí muy mal, agarré una bolsa de plástico y empecé a vomitar, y fue cuando me di cuenta que ya estaba muy muy mal”.

Una vez que se dieron cuenta del serio problema durante los primeros días la cuidaban hasta en el baño.

“Mis hermanos y mi novio los primeros días que me detectaron esto, si iba al baño me seguían, iba al cine y mi novio le pedía a chavas que me cuidarán…. nunca me han dejado”.

Anorexia

Luego de pesar 72 kilos llegó a los 41. Tenía problemas de taquicardia, su cerebro presentaba una desnutrición, tenía principios de osteoporosis, depresión, falta de menstruación y problemas de la vista.

“No tenía vitaminas, mi musculo era más delgado, medía aproximadamente un centímetro, mi corazón se hizo más pequeño porque mi cuerpo ya empezaba a consumir la proteína de mis músculos, mi piel era muy áspera, parecía papel”.

En contra de su voluntad fue internada en un centro de rehabilitación, no toleraba la comida, durante varios días sólo tomaba líquidos.

Lleva un año en tratamiento, ha logrado controlar el vómito y un grupo de especialistas la han ayudado para superar este trago amargo y no desea a nadie el estar en sus zapatos.

“Todo mundo me dice que voy bien, pero en ocasiones siento la necesidad de volverlo a hacer, comes por algún asunto de depresión o comes para llenar un vacío y es cuando te llega el ‘necesito volver a hacerlo’… pero tengo un año que no lo he hecho”.