22 de febrero de 2014 / 09:06 p.m.

Guadalajara.- La luxación de cadera es un problema de relativa frecuencia, que aparece en uno de cada 500 niños y puede ser detonado por la prematurez y la posición del bebé en el vientre materno, informó la pediatra del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Dulce Rocío Munguía Cobos.

La experta, adscrita al Hospital General Regional (HGR) No. 46 del IMSS, dijo que la posición pélvica en el vientre materno facilita el desarrollo de este problema porque al extraer la bebé, lo primero que salen son los glúteos, es una postura forzada que con facilidad puede causar lesiones en esa zona anatómica.

En cuanto a la prematurez, dijo que esta condición, entre sus muchas repercusiones afecta el desarrollo articular, de manera que la luxación de cadera puede presentarse en este tipo de pequeños con mayor frecuencia en comparación con los recién nacidos de término.

Explicó que en los primeros meses de vida del bebé es difícil captarla, porque aún no camina y es hasta que llega al octavo o noveno mes en que ya es capaz de pararse con ayuda, cuando la luxación se hace evidente “si no es capaz de sostenerse en pie hay que sospechar que puede tratarse de este problema”.

Indicó que para el tratamiento de la luxación de cadera, según su severidad, se pueden usar varios pañales con el fin de mantener abiertas las piernas del bebé a fin de reacomodar la articulación.

En casos más complejos, se les aplica yeso en la cadera y hasta los muslos, como una especie de pañal o pantaloncillo, colocando un palo para que mantengan las piernas separadas, dejando una abertura en el área genital a fin de no inhibir las evacuaciones del bebé y posibilitar su adecuada higiene.

Esta especie de pañal de yeso, continuó, se mantiene en promedio de uno a dos meses tras los cuales se somete al niño a una revisión y de persistir el problema, es enviado al servicio de Traumatología para su corrección quirúrgica aunque en el 99 por ciento de los casos, el yeso es suficiente.

Para el diagnóstico de la luxación de cadera además de la imposibilidad del niño para sostenerse en pie, los pediatras tienen una serie de pruebas físicas a los que someten a los bebés, sin embargo las mamás pueden contribuir en mucho a una detección más temprana y con ello a un abordaje que les garantice una mejor recuperación.

En este sentido, expuso, es muy importante que las mamás, a la hora de estar cambiando el pañal, observen la fuerza en las piernas de los bebés, si tienden a estar flácidas y se van hacia afuera puede ser indicio de un problema en la articulación que debe ser atendido para evitarle secuelas que limiten su desarrollo y crecimiento armónicos.

Notimex