8 de mayo de 2014 / 05:16 p.m.

Tlalnepantla.- Los hijos son la motivación y las madres el motor para sacarlos adelante, nada es imposible cuando una mujer se quiere superar para ser ejemplo y dar lo mejor, expresó Rosa María González Arcos, mamá de tres hijos y de oficio albañil.

A sus 38 años de edad, expresó estar orgullosa de ser albañil, oficio que le ha permitido sacar adelante a sus tres hijos, uno de 6 años, uno de 15 con discapacidad que está por iniciar su nivel medio superior, y otro de 19 años que estudia la preparatoria.

Comentó que el más pequeño en sus primeros años de vida la acompañaba en sus actividades en la construcción.

Comentó que ella tiene escolaridad hasta la secundaria y que cuando nació su hijo con discapacidad sintió que el mundo se le venía abajo.

"Nació con una parálisis cerebral, pero eso no me detuvo, durante su primer año de vida afortunadamente pudo recibir atención y terapia, ya fue operado en una ocasión, no deje que se quedará en casa, nos esforzamos juntos y actualmente está por iniciar la preparatoria". Refirió que tiene un promedio de 9.2 y además juega basquetbol, "a pesar de su discapacidad todos salimos adelante".

Dijo que decidida a ver por su familia, aprender y luchar por sus hijos, empezó como ayudante de albañil en la zona de San Juanico, en el oriente de Tlalnepantla, donde poco aprendió el oficio, se familiarizó con la espátula y el cemento, se esforzó para ganarse el respeto.

"Me costó mucho aprender, me regañaban porque me explicaban como hacer la mezcla y no me salía, pero veía a mis hijo y me decía tengo que poder, no importa lo pesado y cansado que sea", dijo.

"Y así fui poco a poco aprendiendo, ya hago sola la mezcla, aplanados, levanto muros, coloco varillas, cargo, pinto, trabajo de todo y todos los días por ganarme mil pesos a la semana", agregó.

"Pero sobre todo me he ganado el respeto de los albañiles, de las personas y más que nada de mis hijos que gracias a Dios con mi ejemplo están saliendo adelante", aseveró.

Comentó que conforme sus hijos han ido creciendo, se dio a cuenta que necesitaba seguir superándose, que el subir poco a poco los escalones tiene su recompensa, por lo que además de dedicar tiempo para atenderlos por las tarde da clases de regularización a niños de escasos recursos de nivel primaria y secundaria.

Para Rosa María no hay imposibles, sólo nuevos retos para ser una mamá que con su trabajo, dedicación y ganas logra sacar adelante a su familia.

"Soy una mujer, una madre que siempre he visto en mis hijos como un motor, el querer es poder y les digo a mis hijos, yo sobre salgo y ustedes sobre salen, soy una madre que le hecho ganas porque somos una familia, un equipo de éxito ante las mil pruebas y conflictos que se nos dan en la vida".

La trabajadora de la construcción, orgullosa de su familia, dice a las mamás que pasan por problemas o enfrentan dificultades, que nada puede terminar con el éxito, "Ser madre es parte de la motivación del querer ser, del sacar adelante a los hijos con trabajo para que sigan el ejemplo".

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