NOTIMEX
5 de agosto de 2015 / 11:13 a.m.

Buenos Aires.- El mercado de San Telmo se consolidó como uno de los principales polos turísticos de Buenos Aires, gracias a la presencia de Mafalda, la vecina más popular del barrio.

Sentada en un banco, y acompañada por sus amigos Susanita y Manolito, la niña que se convirtió en uno de los personajes argentinos más famosos del mundo recibe todos los días a familias, novios o personas solas que forman largas filas para tomarse una foto a su lado.

Niños y adultos esperan con paciencia hasta que logran sentarse al lado de la niña que el humorista Quino dibujó por primera vez en 1964, y cuyo rostro adorna camisetas, vasos y cuadernos que se venden en los alrededores.

La escultura de Mafalda, que luce sonriente su vestido verde con moño en la cabeza a tono, fue instalada en la esquina de Chile y Defensa, y es una más de las escalas de la amplia feria callejera que se colma de puestos de ropa y artesanías.

quino
Quino es el dibujante que creó el personaje de Mafalda en 1964. |ESPECIAL

El bazar comienza en la Plaza de Mayo, y en las primeras cuadras los visitantes pueden admirar el trabajo de pintores que encuentran en el tango una de sus principales inspiraciones.

Luego, a lo largo de los puestos ambulantes, aparece Mafalda en todas las vertientes posibles, ya sea en bolsas, sombreros y portavasos, o en muñecas que conviven con productos argentinos tradicionales como los alfajores, el dulce de leche y el infaltable mate, el cuenco en donde suelen compartir una bebida caliente.

Turistas nacionales y extranjeros también pueden comprar ropa y antigüedades, ya que San Telmo es el polo principal de este tipo de negocios en Buenos Aires.

san telmo
La figura de Mafalda se encuentra en el mercado de San Telmo donde cientos de turistas llegan a tomarse fotos con el personaje. |ESPECIAL

A lo largo de Defensa se instalan músicos que alegran el paseo del barrio más tradicional de la ciudad, conocido por sus calles empedradas y su cercanía con el puerto a donde, a principios del siglo pasado, llegaban inmigrantes principalmente europeos para construir una nueva vida en el sur del mundo.

La fachada del Mercado de San Telmo identifica 1897 como el año de su creación, y da la bienvenida a un corredor plagado de cafés y tiendas que luego se expande bajo una añeja cúpula de hierro en la que destacan los coloridos puestos de frutas y verduras.

Más adelante, se llega a la Plaza Dorrego, punto neurálgico del barrio en donde se instalan puestos de muñecas, ropa y vajillas antiguas, aunque para terminar el paseo, nada mejor que disfrutar un espectáculo callejero de tango.