14 de enero de 2014 / 05:51 p.m.

EU.- Nuevas vacunas contra el rotavirus, una grave enfermedad diarreica que afecta a los niños, aumentan ligeramente el riesgo de un raro mal intestinal que eliminó a una vacuna previa, demuestran nuevos estudios. Sin embargo, los investigadores dicen que las modernas inmunizaciones son mucho más seguras y vale la pena correr el riesgo.

Más de 400 mil menores mueren cada año debido al rotavirus, la mayoría en países en pobres. En Estados Unidos la buena atención evita que la enfermedad sea fatal, pero solía causar a la muerte de uno de cada 10 menores hospitalizados.

La primera vacuna contra el rotavirus apareció en 1998, pero fue retirada un año después de que se le vinculó con la intususcepción, un mal intestinal raro y grave que provoca que los intestinos se retuerzan. Los doctores esperaban que las dos nuevas versiones, RotaTeq, de Merck, y Rotarix, de GlaxoSmithKline, que se lanzaron en 2006 y 2008, solucionaran el problema.

No obstante, la investigación en otros países sugiere que persiste cierto riesgo. Dos estudios financiados por el gobierno federal y dados a conocer el martes en línea por el Diario de Medicina de Nueva Inglaterra, y que serán presentados en una conferencia de salud, son los primeros en revisar este problema en Estados Unidos.

Uno que condujeron investigadores de la Universidad de Harvard analizó cerca de 1.4 millones de dosis de las dos vacunas aplicadas a bebés en tres grandes planes de salud. Los investigadores estimaban que habría uno o dos casos adicionales del problema intestinal adicionales a los que se presentan naturalmente en cada 100 mil receptores de la primera dosis (se aplican dos o tres dosis, dependiendo de qué vacuna se usa, y comienzan a darse a los dos meses de edad).

El otro estudio, realizado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, incluyó a niños de seis planes de salud a los que se aplicó más de 1.5 millones de cualquiera de las dos vacunas. Investigadores calculan que habría cinco casos adicionales por cada 100 mil niños vacunados.

Ambas estimaciones mostraron incidencia de la mitad o menos de la registrada con las vacunas antiguas.

"La infrecuencia es sorprendente", dijo el doctor Roger Glass del centro Internacional Fogarty de los Institutos Nacionales de Salud acerca del mal intestinal al aplicarse las nuevas vacunas. "Los beneficios son enormes al compararlos con los riesgos".

El doctor Frank DeStefano, jefe de la oficina de inmunización del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, dijo que se desconoce cómo se eleva el riesgo de presentar el mal intestinal al usar las nuevas vacunas pero que vale la pena usar éstas.

El retorcimiento intestinal puede presentarse naturalmente y la edad en la que más ocurre es entre los seis y 10 meses, dijo.

"Los padres tienen que estar alertas de las señales y síntomas", entre las que puede estar llanto severo a causa del dolor abdominal, vómito, sangre en las heces o apatía, dijo.

AP