MILENIO DIGITAL | BLANCA VALADEZ
2 de octubre de 2015 / 12:27 p.m.

México.- En 2022 se contará con una vacuna contra el cáncer que impedirá el desarrollo de tumores entre personas con predisposición, reducirá las recaídas y posiblemente contribuya a elevar la sobrevida de pacientes desahuciados.

Juan Pablo Márquez Manríquez, investigador senior de la Universidad de Washington (UW), y director del Centro de Investigación del Cáncer en Sonora (CICS), explicó que tras 14 años de estudios hicieron una vacuna que probó su eficacia en animales, así como su seguridad y nula toxicidad en humanos.

En 2016 iniciará la última fase de la investigación con mil 400 pacientes de México y Estados Unidos, con miras a obtener el registro sanitario y comenzar su distribución en siete años.

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) se sumó a la investigación de la UW y el CICS a efecto de participar en el ensayo clínico de la vacuna para aplicarla en un grupo amplio de pacientes, tanto asintomáticos, como en remisión, para validar la eficacia y el impacto clínico en diferentes etapas del padecimiento.

REVOLUCIÓN CIENTÍFICA

"La vacuna revolucionará el mundo de la ciencia a escala mundial. Se reducirá el número de casos de tumores, habrá menos personas enfermas y hospitalizadas", aseguró el científico en entrevista.

"Se bajará entre 90 y 100 por ciento las recaídas, porque hay cánceres que aún cuando se hayan tratado, reaparecen.

"También reducirá los tiempos hospitalarios y muchos procesos serán ambulatorios; además, se trata de una vacuna económica, al alcance de la población, que reducirá 70 por ciento el dinero que invierten los gobiernos en tratar cáncer", vaticinó.

Márquez Manríquez subrayó que la vacuna es un avance científico único. "Hay estrategias perecidas en otros países con resultados menos favorables. Ellos están desarrollando vacunas monoantigénicas, es decir, bloquean solo una parte del tumor, mientras que la de nosotros bloquea por lo menos cinco partes.

"Eso marca la diferencia. El tumor maligno tiene menos posibilidades de sobrevivir porque bloqueamos simultáneamente las vías biológicamente más relevantes", subrayó.

Raúl Saidé-González, presidente del consejo del CICS, opinó que "en Sonora se está dando uno de los avances científicos más importantes para controlar un grave problema de salud. Este centro se ha convertido en un lugar de referencia para la investigación de vanguardia internacional".

presidente del consejo del CICS
Raúl Saidé-González, presidente del consejo del CICS, y Juan Pablo Márquez Manríquez, líder del estudio. | BLANCA VALADEZ

PRIMERAS DOSIS

"Se espera que en siete años ya se cuente con las primeras dosis contra el cáncer de ovario, colon, pulmón y próstata", aseguró el oncólogo e inmunólogo encargado del proyecto junto con la experta estadunidense Mary Disis.

El trabajo está dirigido a las personas que nunca han tenido cáncer y las que están en riesgo de recaer; sin embargo, "con los que ya tienen la enfermedad, hay posibilidad de que logremos mejores respuestas terapéuticas", acotó el experto.

Las investigaciones anteriores revelan que pacientes con cáncer en etapas avanzadas alcanzaron cinco años de sobrevida, a pesar de tener tumores progresivos de colon, ovario o gástrico. "Están estables y tienen excelente calidad de vida", comentó.

"Ese resultado se logró añadiendo la vacuna a terapias combinadas, inmunoterapias con antígeno específico y quimioterapia en baja dosis para que el sistema inmunológico no se vea completamente disminuido", detalló.

La vacuna se aplica mediante inyección en el brazo y "es capturada por la célula dendrítica (parte del sistema inmunológico), la lleva a los nódulos linfáticos, axilares, inginales, cervicales y mesentéricos, y la presenta a la célula T, que es la que reconoce a las células malignas".

Así, las células T "saben cuándo una tumoral se va a formar y en ese momento lanza enzimas tóxicas que matan a la célula maligna", explicó.

En la última etapa de la investigación el equipo científico identificará mujeres portadoras de mutaciones BRCA 1 y BRCA2, que elevan el riesgo de cáncer de mama y de ovario.

Según el científico, no basta lo que hizo Angelina Jolie (quitarse mamas y ovarios), "porque tiene alta posibilidad de que las células malignas reaparezca en otra parte, por la mutación se puede formar el tumor de todos modos en el páncreas, y ni modo que también se lo quite", concluyó.

COLABORACIÓN BINACIONAL

Mary Dissis, especialista de la Universidad de Washington que con Juan Pablo Márquez Manríquez desarrolla la vacuna contra el cáncer, destacó en la inauguración del Congreso Internacional de Inmuno-oncología organizado por el Incan que “la colaboración científica entre México y Estados Unidos ha sido muy importante para entender la complejidad de una de las enfermedades más costosas y mortales”.

La también editora de la revista JAMA Oncology opinó que “estamos en un momento histórico para la ciencia, que promete el desarrollo de sustancias que en los próximos 10 años respondan de manera personalizada a necesidades urgentes de las enfermedades crónicas”.

Abelardo Meneses, director general del Incan, elogió los logros en las investigaciones sobre inmunoterapia que servirán “para hacer frente a los cambios moleculares que se dan dentro de los tumores”.

No obstante, acotó, estos avances “deben acompañarse del desarrollo de políticas sanitarias que contribuyan a controlar y disminuir el tabaquismo, la obesidad y la exposición a agentes virales como hepatitis B y C, así como disminuir los contaminantes ambientales, a fin de que se dé un resultado integral”.