2 de abril de 2014 / 09:45 p.m.

Mito uno: 

Todos los autistas son iguales" El dicho dice que "si has conocido a una persona con autismo, entonces has conocido sólo una persona con autismo". Ninguna persona con autismo es exactamente como ninguna otra. El trastorno afecta a todos de forma diferente. El común denominador entre las personas autistas es su dificultad para la comunicación social.

Mito dos:

Las personas con autismo son incapaces de tener emociones. Este es el más absurdo de los mitos; todos los niños autistas son mucho más cariñosos y empáticos que los niños neurotípicos.

Mito tres:

Todos los autistas son sabios (savant). Aunque hay muchos sabios que son autistas, esto no es totalmente cierto. Muchas personas autistas tienen habilidades normales o por debajo del promedio.

Mito cuatro:

Las personas autistas no pueden hacer muchas cosas y no son una parte productiva de la sociedad. Los niños autistas, como los niños neurotípicos, necesitan apoyo de sus seres queridos para conseguir sus objetivos. Los autistas pueden lograr grandes cosas.

Redacción