Multimedios digital
9 de mayo de 2016 / 05:56 p.m.

Monterrey.- Violet Jessop, fue una camarera de transatlánticos, que salió indemne de los naufragios de los tres mejores barcos de la compañía naviera White Star: el Olympic, el Titanic y el Britannic. En su juventud era llamada  afortunada o incluso 'inhundible. 

Violet Jessop salió ilesa en 1911 del Olympic, que estuvo a punto de naufragar; sobrevivió al hundimiento del Titanic en 1912, y se salvó del naufragio del Britannic, hundido en 1916, durante la Primera Guerra Mundial.

Su primer accidente tuvo lugar cuando viajaba en el Olympic, que chocó contra el crucero de guerra británico HMS Hawke

Un año más tarde, como azafata en primera clase, Violet fue una de las 2.228 personas que viajaban a bordo del Titanic aquella noche fatal del 14 al 15 de abril de 1912, cuando la enorme nave chocó contra un iceberg.

Violet recibió la orden de un oficial de embarcarse en uno de los botes y fue así como pudo salvar su vida, y desde el bote observó el hundimiento del barco que fue llamado como el más grande del mundo en aquel entonces.

En sus memorias, Violet Jessop recordó que cuando se sentó en el bote salvavidas, uno de los oficiales le entregó un niño pequeño. Y cuando ya se encontraba en el Carpathia, el buque que rescató a los supervivientes, una mujer se acercó a ella y sin decirle ni una palabra recogió al niño de sus manos y huyó.

Tras la tragedia del Titanic, esta afortunada mujer continuó trabajando en barcos. En noviembre de 1916, durante la Primera Guerra Mundial se desempeñó como enfermera de la Cruz Roja en el transatlántico Brittanic. Un día en el Egeo, la nave se topó con una mina marina y se hundió en apenas una hora. En esta ocasión, Violet estuvo a punto de morir al ser succionada por el mar mientras se hundía el barco. Fue entonces cuando alguien logró rescatarla tomándola del pelo, y se salvó así de un nuevo naufragio.

Violet Jessop murió de paro cardíaco en 1971.