MILENIO DIGITAL
28 de noviembre de 2017 / 06:53 p.m.

ESPECIAL.- En 2020, la NASA mandará una nueva misión a Marte y uno de sus objetivos será la búsqueda de rastros de una forma de vida antigua, la cual pudo haber vivido en el planeta cuando éste estaba cubierto de agua, hace unos 3.5 mil millones de años.

Lo anterior se logrará usand el nuevo vehículo espacial de la agencia, llamado Mars 2020 Rover.

El nuevo Rover tiene una apariencia muy similar al del Curiosity, su antecesor. Pero por dentro es totalmente distinto: tiene siete nuevos instrumentos, ruedas rediseñadas y mayor autonomía. Además, cuenta un taladro capaz de recolectar rocas y un brazo robótico en miniatura que sellará estas muestras.

El nuevo equipo está siendo desarrollado en el Laboratorio de Propulsion a Reacción (JPL) de la NASA, y éste incluye el cohete que llevará al Rover a Marte, así como el sistema para que descienda en la superficie marciana.

A diferencia de la última misión a Marte, que tuvo lugar en 2012, esta ocasión los instrumentos del Rover buscarán vestigios de una antigua forma de vida, analizando el terreno que hoy es inhóspito pero que hace unos 3.5 mil millones de años estaba cubierto de ríos y lagos.

Para ello, el Mars 2020 Rover estará equipado con tecnología de punta y buscará firmas biológicas a escala microscópica usando un espectrómetro de rayos X, al tiempo que un láser ultravioleta detectará los fulgores que generan los átomos de carbono.

Además, un radar excavará el suelo marciano y será el primer instrumento terrestre que dará un vistazo debajo de la superficie del planeta rojo, mapeando el terreno a través de capas de roca, minerales, agua y hielo.

El objetivo es claro y sencillo: el Rover tratará de taladrar el suelo de Marte, extraer al menos 20 rocas —con suerte, serán 30 o 40—, y traerlas de regreso a la Tierra.

"Lo que averiguaremos con esas muestras podría dar respuesta a la gran interrogante de si estamos solos en el Universo", dijo Ken Farley, científico del JPL.

Finalmente, está pendiente el sitio donde el Rover se posará en el suelo de Marte. Hasta ahora, hay tres sitios posibles que podrían haber albergado vida primitiva. La decisión final se tomará en 2019.


pjt