5 de marzo de 2014 / 09:56 p.m.

Nueva Zelanda.- El pequeño Louis Corbett, de 12 años y de Nueva Zelanda, comenzó una carrera frenética por cumplir sus sueños antes de quedar ciego, al igual que le ha ocurrido a sus dos hermanos mayores.

Esta carrera incluye desde ver, en vivo, un partido de los Celtics, en Boston, Estados Unidos; hasta visitar las cataras del Niágara, el Gran Cañón y la sede de Google, en California.

Corbett tiene retinitis pigmentosa; una enfermedad progresiva que deteriora la visión en el transcurso de décadas. Esto es lo que ocurrió con sus dos hermanos.

Pero para Louis será diferente: el diagnóstico médico es que él pierda la vista de manera más acelerada, tanto que solo tiene un 50% de visión.

“Este año vamos a tratar de llenar su mundo con la mayor cantidad de imágenes hermosas que podamos”, dijo su madre, Catherine Corbett.

Viaje en curso

Este viaje que comenzó esta semana se hace con el apoyo de una empresa estadounidense de software llamada Ceiba Solutions y un grupo de amigos de la compañía, que donaron $25.000 para cubrir todo el viaje.

Esto porque uno de los altos ejecutivos de la firma es vecino de los Corbett. Cada seis semanas, él viaja desde Auckland, Nueva Zelanda, hasta Boston, en un viaje de un día. Por su parte, Air New Zealand se hizo cargo del pasaje de Louie.

Pero eso no es todo. Corinne Grousbeck se enteró del caso del menor: ella es la presidenta entrante del consejo de administración en Perkins School for the Blind, la escuela más antigua para quienes tienen un impedimento visual en el país. Su propio hijo, Campbell, de 21 años de edad, perdió la vista a causa de una condición similar a la de Louie.

Y como no hay casualidades en la vida, ella es la esposa del dueño de los Boston Celtics, el equipo de los amores del pequeño. Louis y su familia ya están en Estados Unidos y mañana verán el partido pero, aún mejor, verán a otros niños con impedimentos visuales cantar el Himno Nacional de Estados Unidos.

Redacción