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11 de diciembre de 2015 / 03:47 p.m.

México.- Niamh Ní Dhomhnaill ha contado al mundo una historia que para ella fue toda una pesadilla; pero espera que con ello pueda lograr que se erradique el miedo a denunciar una violación.

Con el fin de dar a conocer su testimonio, la joven contactó a la BBC para hacer pública la historia.

Todo comenzó en Dublín, Irlanda una mañana en la que Niamh se despertó notando algo extraño en su cuerpo:

“Me desperté y no tenía los pantalones de mi piyama […} Me di cuenta de que estaba empapada de algo que parecía ser semen", relata.

Ante la duda, Niamh decidió cuestionar a su entonces novio, Magnus Meyer Hustveit, sobre si él había tenido sexo con ella mientras se encontraba dormida, a lo que él respondió con indiferencia: “Sí, lo hice”.

Niamh no dejó que las cosas se quedaran así y le dijo claramente que al estar dormida ella no daba consentimiento para tener relaciones; su angustia cesó un poco cuando él le prometió no hacerlo otra vez, sin embargo, esa tranquilidad no duró mucho tiempo, pues él no cumplió su promesa.

Tras percatase por segunda vez de que Magnus tuvo sexo con ella sin su consentimiento, la preocupación la invadió y la llevó a preguntarle a él qué era lo que estaba pasando, mas no se imaginó lo que él respondería:

"Me dijo: 'He estado haciendo esto tres a cuatro veces a la semana desde que nos conocemos'", dijo Niamh; para ese entonces ya tenían un año de haberse conocido.

La siguiente decisión que tomó Niamh fue abandonar a su pareja pero no quiso dejar las cosas así y posteriormente le envió un correo pidiéndole más información sobre lo que había hecho con ella, todo ello con el fin de poder tener una prueba y hacer la denuncia a las autoridades.

Todo salió como lo planeado y Magnus admitió lo que hizo en el texto.

Él fue llevado a la policía irlandesa y se llevó a cabo un juicio donde el joven, originario de Noruega, se declaró culpable de uno de los cargos de violación y de uno de asalto sexual.

Para Niamh todo parecía ir de maravilla pues aquel hombre que la violó iría a prisión, sin embargo, aunque todo parecía indicar que lo encerarían, Magnus no fue a la cárcel, pues le dictaron una sentencia suspendida de siete años.

Con impotencia, la joven cuenta que se sintió confundida pues en el rostro de Magnus nunca vio alguna expresión de remordimiento, y manifestó sentir frustración frente al sistema de justicia irlandés y asegura que ahora se encuentra apelando.

"Mi mayor preocupación es que la gente que oye esta historia no se atreva a reportar una violación o un asalto sexual […] Yo no creo que los abusadores abusen una sola vez. Y esto está evitando que pase", es el mensaje que deja Niamh.

LUCHA CONTRA LAS CRÍTICAS

Para Niamh ha sido difícil ser comprendida, pues asegura que nadie entiende cómo una persona puede ser violada mientras duerme sin que se dé cuenta, e inclusive hay quienes dudan de la veracidad de su relato. Ante ello, la vocera de la organización británica Rape Crises, dijo lo siguiente:

"Es muy difícil decir cuán común es una violación cuando la víctima está dormida, mayormente porque los asaltos sexuales son algo sobre lo que a las sobrevivientes les cuesta hablar […] Lo que sí sabemos es que es extremadamente común que una persona sea violada o agredida sexualmente por alguien que conoce".

"Y muy frecuentemente el perpetrador es alguien en quien la víctima ha confiado e incluso ha amado, como una pareja, una expareja o un familiar […] Es muy raro para las mujeres o las chicas mentir sobre una agresión sexual", culminó.