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2 de abril de 2016 / 03:04 p.m.

México.- La Agencia para el Control de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó de manera reciente nuevos medicamentos para el cáncer de ovario, los cuales anulan la capacidad de una célula para reparar su ADN, informó la doctora Dolores Gallardo Rincón.

El inhibidor de PARP (poliribosa polimerasa ADP) se aceptó tras una prueba de acompañamiento diagnóstico para el tratamiento de pacientes con cáncer de ovario con mutación en los genes BRCA, explicó la especialista en un comunicado de la biofarmacéutica AstraZeneca.

En México se diagnostican al año cuatro mil casos nuevos de cáncer de ovario, el cual ocupa el segundo lugar por causa de muerte y es considerado la tercera afección más frecuente del aparato reproductor femenino, dijo Gallardo Rincón, responsable del programa “Cáncer de Ovario” del Instituto Nacional de Cancerología (INCan).

El cáncer de ovario es uno de los más agresivos, ya que de todas las neoplasias es el que con mayor facilidad puede llevar a la muerte y se desarrolla de manera regular entre las mujeres de 50 y 70 años.

Tres de cada cuatro mujeres con cáncer ovárico sobreviven un año después de haberse detectado la enfermedad, siempre y cuando el diagnóstico haya sido tratado desde el inicio, ya que este se recibe antes de que el cáncer se despliegue por fuera del ovario.

El doctor Jonathan Lederman indicó que el ensayo clínico de la sustancia Olaparib (Lynparza) bloquea la proteína PARP que evita la regeneración de los genes alterados dentro de la cadena del ADN, por lo que se le conoce como un inhibidor selectivo y de precisión.

“La fórmula tiene la peculiaridad de impedir que las células cancerígenas se reproduzcan a través de un método de bloqueo y reparación”, explicó el especialista.

Cuando el cáncer se detecta en una etapa tardía dicho tratamiento puede convertir a la enfermedad en un padecimiento crónico, lo que abre una nueva esperanza de vida para las pacientes, dijo el también el profesor de oncología médica de la University College de Londres.

El especialista explicó que este método crea una nueva mirada a las mutaciones de los genes de BRCA, además abre un nuevo camino en el tratamiento personalizado del cáncer de ovario, lo que permitirá aplicar un tratamiento adecuado en el momento oportuno.