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14 de septiembre de 2017 / 10:19 p.m.

ESPECIAL.- Era verano de 1986 y la pluma del aclamado escritor  Stephen King se movía en toda clase de direcciones mientras que éste escribía su más aclamada novela, 'Eso'.

Sin embargo, aquella oscura historia del payaso de Pennywise no llegó a ser tan terrorífica como la cruda realidad del verdadero payaso en el cual se inspiró el novelista estadounidense.

16 años antes de que Stephen King comenzara a escribir 'Eso', un simpático animador de fiestas llamado John Wayne Gacy trabajaba en la profesión del entretenimiento durante la década de los 70, llegó a ser reconocido en el gremio.

El pequeño James Byron fue la primera víctima del payaso. | FOTO: ESPECIAL
El pequeño James Byron fue la primera víctima del payaso. | FOTO: ESPECIAL

En su niñez, John era constantemente golpeado por su padre, vivía en un hogar desequilibrado y sufrió de una violación que lo marcaría de por vida cuando tenía sólo 6 años.

Sin embargo, John Wayne intentó continuar con su vida, convirtiéndose en un reconocido payaso en la industria y en un vecino ejemplar en su comunidad. Incluso, cuando su historia salió a los medios, en el vecindario afirmaron que nunca pudieron sospechar nada similar de él.

John Wayne personificando a 'Pogo'. | FOTO: ESPECIAL
John Wayne personificando a 'Pogo'. | FOTO: ESPECIAL

Su historial comenzó en 1967 cuando violó a un niño de 15 años llamado Donald Voorhees, el cual le llevó a una condena de diez años, algo que nunca ocurrió ya que obtuvo la libertad condicional a los 18 meses en la cárcel.

Tras salir de prisión y que su esposa le pidiera el divorcio, John Wayne comenzó a trabajar en una empresa de contratistas, la misma donde vería a sus víctimas.

La tumba de una de las víctimas. | FOTO: ESPECIAL
La tumba de una de las víctimas. | FOTO: ESPECIAL

El primero fue un chico de 15 años llamado Timothy McCoy. John lo abordó en el camino, lo llevó a su casa y prometió llevarlo al autobús al día siguiente.

Cuando amaneció, el hombre despertó en su cama junto al niño con un cuchillo en mano. John Wayne Gacy atacó al menor y finalmente lo asesinó con el mismo cuchillo. Cuando recorrió la casa, John se percató que la mesa estaba servida con el desayuno para dos personas.

FOTO: ESPECIAL
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A pesar de haberlo asesinado 'por error', como el siempre declaró en jucio, en el momento de hacerlo lo disfrutó y se percató que matar era algo que lo emocionaba mucho. Se deshizo del cadáver enterrándolo en el sótano.

Entre 1972 y 1978, el hombre asesinó y violó a 33 niños, aunque él mismo reconoció a 45, todo bajo el seudónimo de el payaso ‘Pogo’ de Illinois.

FOTO: ESPECIAL
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El sótano era su particular cementerio, en el cual acumulaba los cuerpos sin vida de los niños que asesinaba. Años después de cometer sus delitos, los cadáveres de las víctimas fueron descubiertos años después por las autoridades, cuando un niño llamado Robert Piest, quien asistió a la casa del hombre interesado en un trabajo que ofrecía el mismo, fue a visitarlo pero nunca regresó a su hogar. Su madre dirigió a la policía tras la pista del payaso, quienes desenterraron su pasado de pedófilo.

Tras una inspección de su vivienda, todos sus delitos fueron descubiertos y expuestos ante los medios.

Tras numerosos juicios, fue inyectado de forma letal en 1994. Aunque tras la muerte de este, se volvió a registrar su casa con graves sospechas de que algo seguía allí oculto. De los 33 menores abusados y asesinados, 26 fueron hallados en su casa y cinco en un río cercano donde arrojaba sus restos.


pjt