ALAN E. PÉREZ
11 de julio de 2016 / 04:43 p.m.

Monterrey.- La tarde del domingo millones de personas alrededor del mundo disfrutaron de la final de la Eurocopa entre Francia y Portugal que mantuvo a más de uno al filo de la butaca, y que concluyó con el triunfo 1 - 0 en tiempo extra por conducto del atacante Éder Macedo.

Al final del encuentro hubo lágrimas en los ojos de todos los aficionados, unos por la emoción de ganar el campeonato europeo, pero para los locales lágrimas de tristeza al ver a su equipo que parecía imparable perder en los últimos minutos del encuentro.

Sin embargo tras el encuentro quien robó cámara fue un pequeño aficionado portugués que demostró ser un buen ganador, al acercarse y consolar a un joven parisino que estaba visiblemente afectado por la derrota del conjunto galo.

En la grabación que le ha dado la vuelta al mundo y que ha sido reproducida millones de veces se observa al jovencito a las afueras del Estadio de Francia, acercarse, hablarle a su rival e incluso abrazarlo, dando muestra de un gran espíritu deportivo, sana competencia y demostrando así el lado más hermoso del fútbo