MILENIO DIGITAL
23 de diciembre de 2015 / 11:21 a.m.

México.- La época navideña es excepcional tanto para los humanos como para los animales, sin embargo la diferencia es grande, para los primeros representa fiesta y convivencia, para los segundos estrés, pánico y altas probabilidades de morir a causa de la pirotecnia.

Y es que aunque en las redes sociales se pueden detectar campañas que intentan crear conciencia en la ciudadanía respecto al efecto que tienen los estruendos que los juegos pirotécnicos provocan en los animales, poco trascienden y permanecen.

Los animales poseen una alta sensibilidad a estímulos sonoros, ya que su capacidad auditiva es de 60 mil ciclos por segundo cuando la del humano es de 20 mil, de ahí que logren captar sonidos a altas frecuencias y de grandes densidades de ondas por segundo como la ecolocación de los murciélagos que para el humano resultan imperceptibles.

Además, los sonidos que para el humano resultan distantes, para el animal no lo es, ya que puede detectar un sonido débil a una distancia entre cuatro y cinco veces mayor que el humano, todo esto les provoca hipersensibilidad auditiva.

Miguel Ángel Moncada, coordinador de Control y Bienestar Animal del Ayuntamiento de Saltillo, señala que las explosiones y estruendos provocados por la pirotecnia y las tormentas les provocan pánico a las mascotas, manifestando conductas extraordinarias.

"Los ruidos de la pirotecnia altera mucho a los perros, hay un montón de perros extraviados en esta temporada y es por causa de los ruidos de la pirotecnia, traten de resguardarlos en sus casas porque los ruidos les acelera el pulso, la respiración, les genera desorientación, salen de casa", aseguró.

Esta situación origina que el número de reportes de perros extraviados se incremente de manera importante en estas fechas y al paso de los meses repercuta en un aumento en el número de perros que son capturados deambulando por las calles.

Moncada comentó que las entregas voluntarias de mascotas disminuyen de manera importante en esta temporada porque una gran cantidad de personas optan por un perro como regalo de Navidad.

"Hay que pensarlo muy bien, porque los que se regalan como cachorros muchos de ellos están destinados a ser abandonados conforme crecen, por eso les pedimos que se responsabilicen de ellos, no son un juguete para un ratito", dijo.