25 de noviembre de 2014 / 06:26 p.m.

Santiago, Chile.- Un día Paulina Bobadilla recorría con su hija Javiera un camino de montaña y por un momento pensó en acabar con la vida de ambas. No soportaba ver sufrir a su niña, quien padece de epilepsia refractaria, un mal que no responde a los anticonvulsivos tradicionales.

Los anticonvulsivos, de hecho, le causaron a Javiera vista tubular (como caballo con anteojeras), daños en la tiroides e insensibilidad al dolor.

"No sentía dolor, vivía en un mundo paralelo. Se sacaba sus uñitas y dejaba sangrando sus dedos", contó Bobadilla. "Después de años de desesperación, lo único que quería era morir con ella".

Cerca de una pendiente "le dije hasta aquí llegamos", recuerda. (Pero) La Javi me dice 'mamá, te amo' y la miro y (pienso) 'tengo que seguir''".

La vida de Javiera, quien hoy tiene siete años, dio un giro cuando comenzaron a experimentar con mariguana, desafiando las leyes chilenas. Desde que ingiere un par de gotas de resina de mariguana diarias, se acabaron las convulsiones y todos los efectos negativos de los anticonvulsivos tradicionales.

Bobadilla dijo que una amiga le sugirió usar mariguana y se decidió después de ver el video de Charlotte Figi, de ocho años, que vive en Colorado, quien padece epilepsia refractaria desde los tres meses. Hace pocos años la trataron con cannabis y poco después empezó a caminar y hablar.

La madre de Javiera y más de un centenar de padres más cansados de esperar que el Congreso apruebe el uso medicinal de la mariguana formaron "Mamá Cultiva", un grupo de apoyo mutuo cuyos integrantes se exponen a ir a la cárcel al cultivar clandestinamente la mariguana para extraer el aceite que calma e incluso hace desaparecer las convulsiones de sus hijos.

En Chile se puede consumir la droga, pero es ilegal cultivarla, venderla y transportarla. Quienes lo hagan, pueden sufrir penas de 541 días a 15 años de prisión. La estricta ley antidroga chilena permite el uso medicinal con autorización de varios ministerios, un trámite burocrático que pocos encaran.

Personalidades mundiales han solicitado la despenalización y regulación de la mariguana y el ex presidente socialista Ricardo Lagos reactivó el debate en Chile.

"Partamos por legalizar la mariguana, con lo cual una gran cantidad de delitos desaparece", dijo a comienzos de mes a la revista Qué Pasa, pero el tema no está en la agenda del gobierno de Michelle Bachelet, que sólo analiza suavizar un poco las penas relacionadas con la mariguana sacándola de la lista de drogas "duras".

"Mamá Cultiva" crece a diario pues hay unos 15 mil niños con epilepsia refractaria en Chile, según dijo a la agencia de noticias The Associated Press Ana María Gazmurri, líder de la Fundación Daya, que promueve desde hace un año terapias alternativas y que impulsó el nacimiento de "Mamá Cultiva".

Por ahora se sabe de un solo detenido en relación con estas actividades, ya que son extremadamente cuidadosos para que no los ubiquen ni les decomisen sus plantas. El arrestado es un hermano de Bobadilla.

En septiembre Bobadilla se quedó sin plantas para extraer y tuvo que acudir a un traficante, fue acompañada por su hermano y unos amigos. Compraron 23 gramos y al llegar a su casa se bajó del vehículo y el hermano y sus amigos se quedaron en el auto, pues pensaban ir a comprar unos hot dogs. Apareció la policía y les encontró la marihuana. El joven estuvo detenido unas horas y hoy está procesado por microtraficante, arriesgando una condena de hasta cinco años.

"La cárcel no me asusta", dijo Bobadilla. "Que me quiten la medicina, eso (me asusta)".

TEXTO Y FOTO: AP