GABRIEL BOLIO
6 de mayo de 2015 / 06:00 p.m.

México.- Jaime Maussan presentó ayer, ante alrededor de 7 mil personas en el Auditorio Nacional, lo que afirma son pruebas de que existe la vida extraterrestre, apoyado en dos diapositivas en las que aparece un supuesto cadáver alienígena recuperado en Roswell, Nuevo México.

El comunicador, convencido de que alienígenas vinieron al planeta, dijo que la evidencia que tiene son esas fotos, aunque "para muchos de los científicos de hoy es inútil investigar lo que no existe, para ellos es imposible que seres de otro mundo puedan visitar la Tierra y para aceptarlo exigen pruebas físicas", señaló.

Pero para dar esa evidencia a los científicos, "se requiere de una nave o de un cuerpo que se pueda analizar, una demanda difícil de satisfacer, especialmente si las pocas evidencias que existen se encuentran en manos de gobiernos que no desean que este conocimiento se difunda", señaló.

Los creyentes

En el evento se dieron cita algunos de los que afirman que fue una nave extraterrestre la que se estrelló en el campo militar estadunidense, entre los que destacan Thomas J. Carey, un veterano de la Fuerza Aérea de EU que contó con una acreditación para asuntos secretos.

También participó, por videoconferencia, Paul T. Hellyer, un ingeniero que fue ministro de defensa en Canadá.

Sobre la veracidad de las fotografías, Maussan presentó tesimonios de especialistas como Rod Slemmons, ex director del Museo Contemporáneo de Fotografía del Columbia College de Chicago, quien afirma que las diapositivas "son reales y no fueron alteradas".

Asímismo, Maussan dio a conocer un dictamen realizado por José de Jesús Zalce Benítez, maestro en medicina forense de la Escuela Médico Naval de México, quien concluyó que el cuerpo en dichas diapositivas presenta anomalías "no compatibles con la vida humana".

El dictamen

Zalce analizó cabeza, cuello, tórax, pelvis y extremidades del cuerpo en las fotos y dijo que presenta "características antropomórficas de tipo humanoide en un estado de conservación cadavérica artificial".

El cuerpo presenta ocho malformaciones, entre las que destacan la macrocefalia (cabeza más grande de lo normal), frente abombada, depresión nasal, talla baja (entre 1.20 y 1.30 metros) y acortamiento de miembros.

Para descartar que se tratara de un humano deforme, el médico forense cotejó 57 de las 455 enfermedades raras relacionadas con alteraciones dismórficas y esqueléticas -de acuerdo con el catálogo de esos padecimientos que ha hecho la Organización Mundial de la Salud- al seleccionar sólo los males que pueden causar malformaciones similares a las que presenta el supuesto extraterrestre.

Zalce llegó a la conclusión de que "por su morfología y anatomía, observada y analizada, (el cuerpo) conjunta una serie de anomalías que en sumatoria no son compatibles con la vida humana, ya que la adhesión individual de cada patología y cada síndrome posible determinaría una disminución porcentual de la probabilidad de coexistencia a la vida de tipo humano conocida".

Hallazgo fortuito

Las imágenes del extraterrestre fueron halladas por un equipo de limpieza de manera fortuita en una casa abandonada. En una caja había varias diapositivas con imágenes de aviones, personas jugando golf e, incluso, de Dwight D. Eisenhower, ex presidente de Estados Unidos, que en la época en que sucedió el incidente de Roswell comandaba las fuerzas armadas.

Sin embargo, las dos fotos del alienígena no estaban con el resto, sino que se encontraban ocultas en un recoveco sellado de la caja. "Si fueran de un niño, como algunos afirman, Hilda no las hubiera escondido aparte de las demás fotografías", opinó Maussan.

Cada transparencia tiene inscrito el nombre de la propietaria, Hilda Blair Ray, quien falleció sin tener hijos o familiares cercanos a quienes preguntarles acerca de la veracidad de dichas imágenes.

Por ello, Maussan también llevó las diapositivas con Eleazar Benavides, el único piloto aún vivo del Campo Aéreo de Roswell que afirma haber visto el cuerpo de un alienígena, ya que era uno de los encargados de cuidar el área donde supuestamente almacenaron los cuerpos y confirmó que la imagen corresponde a uno de ellos.