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3 de noviembre de 2016 / 06:32 p.m.

MÉXICO.- La Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la Universidad Autónoma de Coahuila (Uadec) desarrolló un proceso para convertir butanol de segunda generación a bio-jet, un biocombustible de bajo costo y sustentable para la aviación.

De acuerdo con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el alto precio del combustible, su impacto ambiental y la sustentabilidad dificultan a largo plazo el uso de derivados del petróleo en la aviación.

“El combustible es uno de los mayores costos de operación para la industria de la aviación, por ello, el derivado de biomasa, denominado bio-jet, se ha convertido en un elemento clave para reducir los costos de operación y el impacto ambiental”, aseguró el investigador de la Uadec, Leopoldo Javier Ríos González.

El profesor del Departamento de Biotecnología de la FCQ explicó que el butanol forma parte de la familia de los bioalcoholes y según la materia prima empleada, se clasifica de primera, segunda o tercera generación.

Ríos mencionó que para producir butanol de primera generación se utiliza caña de azúcar, semillas y granos de cereales, elementos catalogados como materias primas de grado alimenticio.

En contraste, especificó que el de segunda generación se obtiene a partir de biomasa lignocelulósica no comestible que proviene de los desechos agrícolas o de plantas no comestibles.

El investigador indicó que su ventaja principal es que no compite con la industria alimentaria, además, presenta un alto contenido de carbohidratos, renovabilidad, abundancia y es de bajo costo, entre otros aspectos.

“La producción de butanol en este proyecto de investigación se lleva a cabo mediante el uso de hidrolizados lignocelulósicos de residuos agroindustriales, con el objetivo de proporcionar un sustrato de bajo costo que disminuya los costos de producción”, expuso Ríos.

El especialista comentó que algunas de las ventajas de ese alcohol como combustible, en comparación con otros como el etanol, es que tiene mayor poder calorífico, lo que reduce el consumo de combustible y al mismo tiempo aumenta el rendimiento energético.

También, detalló, el butanol tiene menor volatilidad, bajos problemas de ignición debido al menor calor de vaporización y una mayor viscosidad, por lo que no causa problemas de desgaste en las bombas de combustible.

Por estas características, dijo el especialista, este combustible tendría aplicaciones potenciales en el sector de la aviación, al ser altamente eficiente, económico y amigable con el medio ambiente.

Ríos adelantó que el proyecto se encuentra en la primera fase de optimización de la producción de ese compuesto químico, por lo que la segunda consistirá en desarrollar la síntesis del bio-jet y su escalamiento a nivel piloto.

“El futuro del proyecto para su aplicación en los diversos sectores industriales dependerá de los resultados que arroje el estudio de factibilidad económica del proceso y de la motivación de los actores sociales y políticos que hagan posible la introducción de un programa de butanol en el mercado en nuestro país”, apuntó.