22 de febrero de 2014 / 02:06 p.m.

Ciudad del Vaticano.- El Papa emérito Benedicto XVI reapareció hoy de manera sorpresiva en la Basílica de San Pedro para asistir a la ceremonia de investidura de 19 nuevos cardenales, presidida por el Papa Francisco.

Poco antes del inicio del Consistorio Ordinario público, pasadas las 10:45 horas locales (09:45 GMT), Joseph Ratzinger ingresó hasta la zona central de la basílica y se sentó en primera fila, a un costado de un grupo de cardenales.

Su silla era normal y no tenía ninguna indicación especial. Estaba vestido con su sotana blanca y encima tenía un sobretodo color marfil.

Es la primera vez que Benedicto XVI reaparece en público tras el fin de su pontificado el 28 de febrero de 2013, tras el sorpresivo anuncio de su renuncia 17 días antes.

Tras el ingreso de Ratzinger, unos minutos después, ingresó una larga procesión que presidió la entrada de Francisco, para la celebración del Consistorio. Antes de subir al altar el Papa se desvió y fue al encuentro de su predecesor.

Entonces Benedicto se sacó el solideo que tenía en la cabeza, en señal de reverencia, y después se dieron un abrazo.

"Con ánimo conmovido y trepidante, le dirijo un devoto saludo. Con igual afecto y veneración, saludamos al Papa emérito, su santidad Benedicto XVI, gozosos por su presencia en medio de nosotros", dijo Pietro Parolin, en un mensaje inicial.

Tras las palabras del "número dos" del Vaticano, el secretario de Estado, todos los presentes dedicaron un largo aplauso al pontífice emérito.

Nombran 19 nuevos cardenales

La ceremonia inició con la lectura de la fórmula de creación de cardenales por parte del papa Francisco, quien previamente pronunció la homilía y leyó el Evangelio.

Los nuevos cardenales latinoamericanos son: Leopoldo José Brenes, de Managua; Orani Joao Tempesta, de Río de Janeiro; Ricardo Ezzati, de Santiago de Chile; Mario Aurelio Poli, de Buenos Aires y el obispo de Les Cayes, Haití, Chibly Langlois.

Los restantes 18 purpurados provienen de 12 países. Además de los cinco latinoamericanos, se encuentran seis purpurados europeos, dos africanos, dos asiáticos y un canadiense.

Al dirigirse a los nuevos cardenales, Francisco informó que la Iglesia "necesita vuestra compasión sobre todo en estos momentos de dolor y sufrimiento en tantos países del mundo".

Los cardenales se arrodillaron ante Francisco, quien les impuso el birrete rojo en sus cabezas mientras pronunciaba las tradicionales palabras destinadas al nombramiento de nuevos purpurados.

Los cardenales electores del próximo papa, menores de 80 años, son ahora 122, superando el máximo de 120 purpurados que participan en un cónclave, pero 10 cumplirán 80 años en este 2014.

 Notimex/AP