19 de enero de 2014 / 01:12 a.m.

México.- Investigaciones llevadas a cabo en el estado de Guanajuato identifican una asociación entre muertes por mesotelioma maligno y la presencia de erionita en el ambiente.

El mesotelioma es una forma de cáncer poco común que afecta al tejido que reviste los pulmones, la cavidad torácica (pleura), al abdomen (peritoneo) o al saco que contiene al corazón (pericardio).

En tanto, la erionita potásica es un mineral producto de la alteración de rocas volcánicas conocidas como ignimbritas, que datan del Oligoceno (alrededor de 30 millones de años).

De acuerdo con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), es un carcinógeno en humanos y animales mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasifica como el mineral más carcinogénico.

En un estudio de Adrián Ortega y Gerardo Carrasco, del Centro de Geociencias (CGeo) de la UNAM en Juriquilla, Querétaro, se señala que el mesoteliona es una enfermedad seria, cuyos síntomas suelen manifestarse cuando se encuentra en etapa avanzada, lo que impide la aplicación de cualquier tratamiento que evite la pérdida de vidas.

Las indagaciones preliminares del CGeo consistieron en trabajos geológicos y epidemiológicos en las inmediaciones de una comunidad de 450 habitantes cerca de San Miguel de Allende, donde el cáncer de pulmón y el mesotelioma maligno son causas de muerte.

Se aplicaron diversas técnicas microscópicas y analíticas para la identificación de un grupo de nueve elementos y minerales reconocidos como cancerígenos por la IARC. Los resultados fueron publicados en la revista Environmental Geochemical and Health.

Se encontró que las propiedades físicas y químicas de la erionita son similares a las de la región de Capadocia, en Turquía, donde se asocia directamente con el mesotelioma maligno.

En el mundo es bien conocido que la exposición laboral a asbestos es la causa principal para desarrollar esa enfermedad neoplásica.

En Estados Unidos cerca de dos mil 500 personas mueren anualmente por esa causa y en México se reportan unos 500 casos anuales y van en aumento, lo que hace evidente la necesidad de prohibir su uso en nuestro país.

De los casos de control en trabajadores con seguridad social 15 por ciento no fueron asociados a causas laborales, lo que permite considerar otras posibilidades, como la exposición ambiental a erionita.

De esa manera se abren diversas líneas de investigación de lo que pudiera representar un problema de salud emergente con la Unión Americana, debido a la evolución geológica de Norteamérica.

Ese proceso dio lugar a una amplia distribución de rocas ignimbríticas que dominan el centro y noroeste de México y conforman la parte principal de la provincia de la Sierra Madre Occidental, que se extiende hasta Estados Unidos, donde se han identificado 95 regiones con ese mineral.

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