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16 de febrero de 2017 / 05:10 p.m.

ESPECIAL.- Un estudio reciente revela nuevos misterios de Leonardo da Vinci en su obra La Última Cena, mismos que fueron expuestos por una historiadora.

En Leonardo e le dodici pietre del Paradiso (Leonardo y las doce piedras del paraíso), Elisabetta Sangalli revela la existencia de piedras preciosas en el ropaje de Jesús y los apóstoles.

"Observando bien los detalles me fijé en el broche pintado por Leonardo a la altura del cuello de Cristo y seguí observando y lo noté en otros ropajes", explica esta profesora italiana que se ha basado en tradiciones y simbolismo de egipcios, hebreos y hasta escritos medievales y los mismos Testamentos.

"Leonardo con estas gemas da una interpretación personal a los apóstoles elegidos, según la personalidad y el carisma de cada uno de ellos", añade.

Destaca la esmeralda en la túnica de Jesús, una piedra "que es considerada portadora de paz y símbolo del renacimiento y que hasta la Edad Media se relacionada con la regeneración", mientras que en San Juan aparece un "yahalom", un diamante "con una clara referencia a la luminosa espiritualidad del apóstol preferido de Jesús por su corazón puro".

Mientras que en San Andrés aparece una piedra de color azul, un zafiro, que hace referencia a la Ciudad Celeste del Apocalipsis, asegura la estudiosa.

Aunque las llamadas "piedras del paraíso" citadas en los Antiguos testamentos son 12, Leonardo sólo pintó siete, más de la Jesús, haciendo referencia al número más recurrente en el Apocalipsis.