11 de abril de 2014 / 02:03 p.m.

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco expresó el viernes su deseo de que el diálogo iniciado en Venezuela produzca "los frutos de reconciliación y de paz", en un mensaje enviado a las autoridades y a los representantes de la oposición.

El pontífice envió a través del nuncio apostólico, monseñor Aldo Giordano, un mensaje al presidente Nicolás Maduro, a los representantes de la Mesa de Unidad Democrática y a los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Venezuela se ha visto sacudida desde febrero por protestas de universitarios y opositores, esencialmente de clase media, en contra de la desbordada inflación -que alcanzó en febrero una tasa anualizada de 57,3%-, el desabastecimiento de bienes básicos y un alto índice de delincuencia.

Los violentos incidentes registrados en Caracas y otras ciudades han dejado al menos 40 fallecidos, 608 heridos y unos dos mil 285 detenidos, de los cuales 192 permanecen arrestados y sujetos a procesos judiciales.

Francisco agradeció la invitación que han dirigido a la Santa Sede "para participar en el proceso de diálogo y paz", manifestó su "preocupación por cuanto está ocurriendo" y renovó su afecto "por todos los venezolanos, en particular por las víctimas de la violencia y por sus familias".

Señaló su pleno convencimiento "de que la violencia nunca podrá traer paz y bienestar a un país, ya que ella genera siempre y sólo violencia".

Al contrario, agregó, "por medio del diálogo ustedes pueden redescubrir la base común y compartida que conduce a superar el momento actual de conflicto y polarización que hiere tan profundamente Venezuela, para encontrar formas de colaboración".

Manifestó que "todos ustedes, en efecto, comparten el amor por su país y por su pueblo, como también las graves preocupaciones ligadas a la crisis económica, a la violencia y a la criminalidad".

"Les invito, pues, a que no se detengan en la coyuntura de lo conflictivo, sino a que se abran unos a otros para hacerse y ser auténticos constructores de paz", afirmó el pontífice.

AP