9 de marzo de 2014 / 04:12 p.m.

Nuestro cerebro es muy hábil para ver cara en las nubes, figuras en la sopa, dibujos en las manchas.

Estas percepciones ilusorias se denominan pareidolias y son muy comunes.

Como las caras tienen gran importancia en nuestra vida social, es más ventajoso verlas casi por todas partes, que dejar de percibirlas.

Algo que ocurre en un raro trastorno denominado prosopagnosia, es un tipo de "ceguera" específica para reconocer los rostros que incapacita a las personas para formar la imagen de una cara, aunque pueden percibir sus componentes individuales: ojos, boca, nariz.

Las pareidolias con forma de cara indican que el cerebro está trabajando de forma equivocada, emparejando estímulos ambiguos con las representaciones internas de rostros.

Que podamos percibir rostros se debe a que hay zona concreta del cerebro encargada de esta tarea: el área fusiforme facial (AFF). Está situada en el hemisferio derecho y es fundamental en el procesamiento exclusivo de los rostros, pero no de otros objetos o formas.

Agencias