notimex
10 de mayo de 2016 / 07:58 p.m.

México.- Los sonidos como masticar, mordisquear y crujir son factores que podrían hacer que las personas dejen de comer, por lo que bloquear esos sonidos significaría un aumento en la ingesta de comida más de lo deseado, reveló un nuevo estudio.

En un comunicado, se informó que de 140 especialistas en alimentos y nutrición, 27 por ciento consideró que el sonido de los alimentos es esencial o importante, propiedades auditivas que se denominaron como el “sentido del sabor olvidado”.

El estudio, que realizó un grupo de investigadores de Brigham Young University (BYU) y Colorado State University (CSU), se dividió en tres partes para observar la importancia del sonido de los alimentos al ser consumidos.

Uno de los experimentos arrojó que incitar a la gente a pensar en los sonidos cuando se comen, por ejemplo, a través de publicidad, puede disminuir el consumo.

Durante otra prueba, las personas sometidas al estudio ingirieron botanas mientras usaban audífonos con ruido a volumen diferente, los resultados indicaron que el sonido más fuerte bloqueaba la resonancia de masticar, lo que producía una mayor ingesta de los participantes.

Las personas con los sonidos más fuertes comieron cuatro pretzels, mientras que el grupo silencioso comió 2.75 pretzels.

Los autores llaman a esto el “efecto crujiente”, es decir, entre más consciente esté una persona del sonido de sus alimentos mientras come se reduce la probabilidad de comer.

El sonido de los alimentos es una clave sensorial importante en la experiencia de comer, pero que los consumidores e investigadores con mucha frecuencia ignoran este efecto”, indicó la profesora coautora del estudio Gina Mohr.

Por su parte, el profesor Ryan Elder indicó que bloquear el sonido del consumo, por ejemplo, al ver la televisión durante las comidas, descarta uno de los sentidos relacionados con los alimentos.

"El sonido es típicamente etiquetado como el sentido del sabor olvidado, pero si la gente se enfoca más en el sonido que hacen los alimentos podría reducir su consumo”, mencionó Ryan Elder.

Los autores invitaron a la gente a ser conscientes no sólo de observar el aspecto y sabor de sus alimentos, sino también de su sonido al ingerirlos.