15 de abril de 2014 / 02:25 a.m.

México.- El científico ruso de la National Aeronautics and Space Administration (NASA), Turishev Vyacheslav Gennadevich, destacó que en 2020 se planea una expedición a Marte, para buscar vida orgánica, pues es probable que existan formas bacterianas en ese planeta.

El también investigador de la Universidad Estatal de Moscú, Rusia, destacó que aunque hasta ahora no hay pruebas fehacientes de que exista vida en ningún otro planeta, es probable que existan formas bacterianas en Marte, porque hay una teoría que indica que éstas provienen del cosmos y se adaptaron a La Tierra.

Durante su participación en la Semana de la Cosmonáutica en México, que se llevó a cabo en el Centro Cultural "Jaime Torres Bodet" del Instituto Politécnico Nacional (IPN), agregó que todavía hace 15 años no se conocía que hay cuatro mil 500 planetas fuera del Sistema Solar.

Ante estudiantes, profesores e investigadores politécnicos, señaló pese a ello, ahora debido a la tecnología, esto se ha podido descubrir, aunque la duda de si existe vida o no en otros planetas, aún continúa.

En un comunicado, también consideró que con las inversiones del sector privado en la cosmonáutica, se espera que las compañías particulares puedan alcanzar la superficie de La Luna.

Añadió que se pretende que a partir de 2015 den inicio los vuelos espaciales comerciales, mientras que para viajar a Marte se requieren por lo menos 30 o 35 años de investigación y programas conjuntos de colaboración entre varios países, para hacerlo realidad.

El científico resaltó que viajar a Marte es algo muy complicado, debido a que después de permanecer un mes en el espacio disminuye la masa muscular y los huesos se comienzan a reblandecer.

Además, indicó, se requiere protección contra la radiación, porque cuando el Ácido Desoxirribonucleico (ADN) recibe radiación hay mutación genética, sin contar el daño psicológico de estar tan lejos de La Tierra, que es una estrella más.

En su oportunidad, el cosmonauta Misurkin Alexander Alexandrovich, quien en tres ocasiones ha salido al espacio abierto, compartió con la comunidad politécnica algunas de las experiencias que ha vivido en sus viajes, a través de videos y fotografías de La Tierra tomadas desde las naves espaciales.

Relató que cuando se empieza a sentir la ausencia de la gravedad, el líquido que tiene el cuerpo se distribuye por todo el organismo y se siente la cabeza hinchada, mientras que el pensamiento se hace más lento.

"Se siente uno muy raro, pero feliz de ver la órbita de La Tierra; creo que esa es la razón más importante por la que me convertí en cosmonauta".

Misurkin Alexander exhortó a los jóvenes a valorar los conocimientos que les imparten en la escuela, pues dijo que cuando era estudiante consideraba que algunas materias no eran importantes, "pero con el paso del tiempo he comprendido que todas son importantes, porque gracias al cúmulo de conocimientos es posible lograr la especialización".

 

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