17 de abril de 2014 / 07:45 p.m.

Cuando nos encontramos tristes, buscamos el refugio en algo que nos haga sentir bien; pero muchas veces ese alivio lo encontramos en la comida ya que es algo que tenemos muy a la mano y produce placer, satisfacción y un grado de tranquilidad.

El comer de forma descontrolada nos lleva a la obesidad y sin actividad física esto empeora.

Muchos piensan que una vez haciendo ejercicio pueden comer lo que quieran, mientras otros dejan de comer.

Para bajar de peso el cuerpo debe liberar grasa, cuando no comemos, el cuerpo guarda lo que tenga en forma de grasa para sobrevivir en caso de largos periodos de hambre y utiliza los músculos como energía. Por eso debemos comer cinco veces al día y evitar largos periodos de ayuno si queremos activar el metabolismo y quemar grasa.

¿Cómo combatir la obesidad emocional?

1. ¡Haz ejercicio! Las emociones le pueden hacer una mala jugada a la activación física, porque cuando caemos en una depresión o tristeza, las ganas de hacer ejercicio desaparecen.

Con actividad física las emociones se pueden controlar debido a que se oxigena todo el cuerpo y se desatan sustancias cerebrales que ayudan a un buen humor.

2. Controla tu estrés y ansiedad. La llamada obesidad emocional tiene más factores que la provocan además de una mala racha o tristeza. La tristeza va acompañada de estrés, ansiedad y por su puesto insomnio.

Puedes practicar yoga y ejercicios de meditación.

3. Come bien. Una mala alimentación provoca baja productividad, poca energía y no somos capaces de hacer muchas cosas.

Agencias