MILENIO DIGITAL
4 de octubre de 2017 / 04:34 p.m.

ESPECIAL.- Dolor, sacudidas, picor, calor, pinchazos y hormigueo en las extremidades inferiores son los síntomas que hacen que una persona con el síndrome de la pierna inquieta no pueda dejar de moverse. Además, estos se hacen más intensos por la noche o al estar sentados por periodos prolongados.

Este síndrome es un desorden neurológico de causas indefinidas, pero que afecta la calidad de vida de quienes lo padecen porque duermen pocas horas y no descansan, lo que trae problemas de concentración y memoria, ansiedad y depresión.

No hay manera de prevenir este síndrome, pero además del seguimiento de un especialista que determine si se requiere medicamento, puede ayudar tener una buena higiene de sueño, una buena alimentación, evitar consumir estimulantes como la cafeína o el tabaco, y practicar un ejercicio relajante.


pjt