10 de febrero de 2014 / 05:39 p.m.

India.- Una tigresa que merodea el norte de la India ha matado a 10 personas en seis semanas y ha eludido trampas puestas por cazadores con un ternero vivo como carnada.

Se cree que la tigresa se salió del Parque Nacional Jim Corbett, el parque nacional más antiguo en la India, que fue establecido en 1936 para dar a los tigres de Bengala un territorio seguro ante el peligro de extinción.

La más reciente víctima de la enorme felina fue un hombre de 50 años que estaba recolectando leña el domingo por la noche en el bosque que está a las afueras de la villa de Kalgarh, estado de Uttarakhand, de acuerdo con Saket Badola, subdirector del parque.

El animal comió partes de la pierna y abdomen del hombre, antes de ser ahuyentada por los pobladores ondeando palas y tubos de metal.

Los cazadores por poco la atrapan un día antes con un ternero.

"El sábado en la noche la tigresa casi cayó en la trampa y estuvo cerca del ternero", dijo Badola. "Pero no mordió el anzuelo y se retiró silenciosamente".

Los reportes de que un tigre asesino que andaba suelto comenzaron a emerger el 29 de diciembre, cuando un hombre de 65 años fue atacado en el distrito de Sambhal, en el estado de Uttar Pradesh, cerca de Uttarakhand. Desde entonces, a miles de aterrorizados pobladores les han pedido estar alerta del animal y evitar los bosques.

La tigresa ha estado merodeando por un área de casi 130 kilómetros (80 millas).

"El animal ha comenzado a atacar a humanos porque no está teniendo sus presas naturales", dijo Rupek De, jefe guardabosques en Uttar Pradesh. "La tigresa debe estar cansada porque no está descansando bien".

Agregó que los cazadores contratados para matarla están teniendo problemas para ubicarla en el denso bosque. El equipo también tiene poco personal; sólo tres de seis cazadores contratados se presentaron al trabajo, indicó De.

En India están más de la mitad de los 3,200 tigres que se calcula todavía viven en estado salvaje. Sin embargo, pese a las decenas de reservas en todo el país, el número se redujo desde un estimado de 5,000 a 7,000 en la década de 1990, cuando el hábitat de los enormes felinos era del doble de tamaño.

 AP