17 de abril de 2014 / 02:15 p.m.

1. Aclimatarse. El cuerpo necesita 48 horas para acostumbrarse a un clima y a una altitud diferente. Por eso, se recomienda no hacer la actividad más exigente durante los primeros días y dejar que predomine el descanso.

Tampoco hay que pretender recuperar el tiempo perdido exigiéndose por encima de sus posibilidades. De lo contrario, podrán originarse lesiones que, en definitiva, lo conducirán al reposo.

2. Usar ropa cómoda. Para realizar excursiones o disfrutar del aire libre es conveniente usar prendas livianas que posibilitan no tener que removerlas, pero que además dan paso a la transpiración, un elemento clave para lograr el equilibrio en la temperatura del cuerpo.

3. Cuidar la alimentación. Implica asegurarse de que lo que estemos por consumir esté cocinado de manera adecuada y que haya estado bien conservado. Lo ideal es que la comida sea cocida y que llegue caliente al plato ya que la temperatura a más de 70 grados combate los virus y bacterias.

4. Prestar atención a las bebidas. La diarrea del viajero es una afección muy frecuente que suele estar vinculada a la ingesta de agua. Usted puede asegurarse de que el agua que bebe es potable. Para esto, se recomienda llevar pastillas potabilizadoras o ingerir bebidas envasadas.

5. Protegerse de los insectos. Cuidarse particularmente de las picaduras de insectos, que son los mayores transmisores de enfermedades.

6. Realizar chequeos. Se recomienda hacer un chequeo médico y odontológico para saber si uno está en condiciones de realizar las actividades propuestas en el lugar de destino. Observar si hay que aplicarse vacunas en caso de viajar a otro país.

7. Armar un botiquín. Para estar mejor preparados es importante llevar siempre en la maleta un botiquín de viaje que contenga,  guantes de látex, gasas, una pinza de depilar. También es útil llevar jabón antiséptico, solución de yodo, vendas, un encendedor, tijeras, apósitos, una jeringa y cinta adhesiva, pomada antibacteriana y cicatrizante, gasas, una loción antibiótica y una antialérgica.

8. No olvidarse del sentido común. Los viajes  hacen que  este más desinhibido y se exponga a condiciones a las que no está habituado. Es fundamental ser prudentes en todo. Que el viaje sea una situación placentera y que no incurra en riesgos innecesarios.

AGENCIAS